La mala calidad del agua hace que lavarse el cabello resulte una odisea porque el pelo queda seco, duro, apelmazado e imposible de peinar.
12 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Desde que el incendio de la empresa Brenntag de Caldas provocó un vertido químico en el río Umia nada ha vuelto a ser lo mismo en Vilagarcía, en lo que a agua se refiere. Aquel incidente dejó a la capital arousana al borde de quedar sin suministro e hizo que bajara tanto la calidad del agua de la traída que la mayoría de los vecinos dejaron de utilizarla para beber y para cocinar. El agua nunca ha dejado de ser potable, pero tras el vertido químico llegaron los incendios y, tras el fuego, las riadas. Una concatenación de catástrofes que ha hecho imposible normalizar la calidad del suministro. El agua pasó de ser turbia y maloliente durante el vertido a oscura por las cenizas, y ahora, con las inundaciones, se ha producido un nuevo fenómeno mucho más difícil de explicar: no sirve para lavarse la cabeza. El comentario está en todas partes. En las cafeterías, en los trabajos, pero especialmente en las peluquerías, donde ya no saben qué hacer. «Es como si el agua tuviera algún disolvente, o algo así, deja el pelo seco, duro y apelmazado y es mucho más difícil peinarlo porque no lo deja limpio. Tenemos que poner champús especiales», asegura una estilista vilagarciana que lleva notando este efecto desde hace una semana. No es ella la única profesional del cabello que ha percibido estos problemas con el agua. También muchos vecinos. En las peluquerías de Vilagarcía es frecuente que estos días los clientes vayan sólo a lavarse la cabeza. «Nos dicen que en casa les queda mal, pero el problema está en el agua y aquí usamos la misma. Yo les pongo productos especiales, a veces hasta cuatro tipos de champú diferentes, y aún así no queda todo lo bien que debería», explica una peluquera del centro de la ciudad. El molesto fenómeno afecta a todo tipo de cabellos, aunque los profesionales han comprobado que los más perjudicados son los pelos secos y finos. Un buen tema para un estudio.