21 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
El mar mostró ayer su cara más brava en todo el litoral fisterrán. Las olas subían por los acantilados, y en algunas localidades, como en Camelle (Camariñas), incluso superaban el dique de abrigo y desesperaban a los pescadores de caña que intentaban cobrar algún sargo. Así que la mayor parte de la flota de la Costa da Morte permaneció amarrada. Sólo algunos arrastreros se arriesgaron a abandonar sus bases. El aviso de temporal permanecerá en vigor hasta mañana.