Cuatro bancos marisqueros están gravemente afectados por las riadas

GALICIA

Los análisis de Pesca detectan problemas en dos playas de Poio y otras dos en Rianxo y A Pobra Los biólogos descartan problemas medioambientales en los arenales de Corcubión y Cee

04 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

A SECA, LA «ZONA CERO» DE LA CATÁSTROFE. Las mariscadoras de Poio simbolizaron el daño de las riadas en las playas. La conselleira de Pesca, Carmen Gallego, explicó ayer que, después de las primeras valoraciones realizadas por los biólogos, en Galicia existen cuatro playas con «afeccións graves» como consecuencia de las riadas de octubre. Se trata, según Gallego, de los arenales de Padrón y A Seca, en Poio, A Torre, en Rianxo y Raposiños en A Pobra. La conselleira de Pesca comentó que la lista definitiva de bancos marisqueros afectados por las riadas no está cerrada, y que se sigue trabajando en el análisis de otros puntos aprovechando las mareas vivas de estos días para determinan si existe o no contaminación. La Consellería de Pesca ha concluido que los bancos marisqueros de Corcubión y Cee no estarían tan afectados como los cuatro mencionados anteriormente. Y ello a pesar de que las mariscadoras de Corcubión constataron la semana pasada un alta mortandad de bivalvos en los dos bancos que tienen en la zona, especialmente en el de Cee, un lugar al que llegaron grandes cantidades de lodo, agua dulce y materiales arrastrados por las aguas durante las riadas del mes pasado. El seguimiento de los dos bancos lo realiza la bióloga de zona, además de otros técnicos enviados por la Consellería de Pesca. Con todo, todavía no han terminado los estudios para poder afirmar que la mortandad del marisco está relacionada con las inundaciones. La conselleira realizó estas valoraciones durante la inauguración del museo de la pesca en Fisterra, un edificio situado en un castillo del siglo XVII y propiedad de la cofradía cuya restauración financió Pesca. La playa rianxeira de A Torre es la más afectada por las riadas en la comarca de Barbanza, según informa José Manuel Jamardo. El arenal está prácticamente cubierto por una espesa capa de lodo y barro que fue arrastrado por las riadas en las últimas semanas. Fuentes de la cofradía de la localidad indicaron que se sacaron más de 5.000 toneladas de residuos, pero que todavía quedaba mucho más enterrado. El patrón mayor, Baltasar Rodríguez Alcalde, reconoció que tardarían varios meses en dejar el banco natural en condiciones. Maquinaria y personal de Tragsa realizan todos los días labores de limpieza, apoyados por las mariscadoras. El colectivo teme que la mayor parte de la producción esté muerta debido a la gran cantidad de desechos acumulados en la zona. Una tregua El buen tiempo dio una tregua a los productores de A Pobra. La playa de Os Raposiños es la más afectada por la llegada de los restos de los montes quemados. En la actualidad, según fuentes del pósito, la situación está controlada pues se consiguió recoger toda la porquería que estaba en la parte alta del arenal. En la zona se han retirado alrededor de mil toneladas de residuos, aunque los productores están a la espera de que lleguen las mareas vivas para comprobar la parte baja del banco marisquero, donde temen que todavía quede bastante lodo. Por su parte, las mariscadoras de Poio han retirado hasta ahora más de 13.000 metros cúbicos de lodos del banco marisquero de A Seca, según informa Jaime Velázquez. La zona intermareal se encuentra en estos momentos prácticamente limpia, sin embargo, la preocupación de los recolectores se encuentra bajo el agua, en aquellas zonas que sólo quedan al descubierto con las grandes mareas. Miguel Pazos, patrón mayor de la Cofradía de Pontevedra, afirmó que el estado de estas partes es desalentador, con espesores de lodo cercanos al medio metro.