Los daños de las riadas son 7 veces mayores que las ayudas de la Xunta

Alberto Magro VIGO

GALICIA

Particulares y ayuntamientos reclaman más de 74 millones, pero el Gobierno gallego calculó 10 El Consorcio de Seguros espera gastar en las inundaciones ocho millones de euros.

30 oct 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

VUELVEN A MARISCAR. En Poio, los mariscadores de a flote regresaron ayer al trabajo y detectaron mortandad en la ostra y el berberecho. Las ayudas aprobadas la semana pasada por la Xunta para paliar los efectos de las riadas van a estar muy disputadas. Tanto, que la previsión de daños facilitada a La Voz por los concellos afectados multiplica por siete el cálculo del Gobierno gallego: frente a los diez millones de euros que presupuesta la Xunta, los regidores locales informan de desperfectos por valor de 74,2, una cifra que es provisional, pues algunos municipios, como Poio, Cangas o Cotobade, aún no han computado las pérdidas sufridas por los vecinos. Así, sólo en Oia reclaman los mismos 10 millones que ofrece la Xunta para toda Galicia. Y no son los que más piden. La lista la encabeza el gobierno local de Cee, que valora en 18 millones los desperfectos -12 de ellos correspondientes a casas, fincas y negocios dañados-. La sangría económica se extiende a municipios cercanos, como Dumbría, Vimianzo, Camariñas, Zas, Muxía y Fisterra, que elevan a 27 millones de euros las indemnizaciones precisas para recuperar la zona, según detalla la Redacción de La Voz en Carballo. Cada vez más afectados En las Rías Baixas no se quedan atrás. A los 10 millones en destrozos de los que hablan en Oia se unen otros 6,5 en Baiona, donde todavía no han parado de contar afectados. Ayer la lista de reclamaciones engordaba hasta 239, aunque el Concello espera más. De momento, aseguran que la lengua de lodo anegó 226 casas, destruyó 25 fincas y 35 vehículos, y arrasó 23 negocios. Y pese a todo, la factura es más ligera en Baiona que en Poio, donde el Ayuntamiento apunta a dos millones de euros en bienes públicos y otros ocho en propiedades privadas. En el resto de la provincia, los daños alcanzan los 21,2 millones, según los datos de Cotobade, Campolameiro, Vilaboa, Moaña y Cangas, que no han acabado de sumar los desperfectos. Al final, la catástrofe arroja un saldo de 74,2 millones de euros en destrozos. De ahí que en los concellos se muestren «muy preocupados» por la cuantía de las ayudas previstas por la Xunta. «Está claro que esos diez millones no van a llegar para todos. Sólo en el Club de Tenis Monterreal (Baiona) hablan de destrozos por valor de un millón de euros. Y eso por citar un caso muy significativo, pero es que tenemos un millar de vecinos afectados, y aquí en Baiona estamos pagando nosotros los gastos de realojo de los que perdieron sus casas», apuntaba ayer el alcalde de Baiona, que confía en que el Consorcio de Compensación de Seguros se encargue de enjugar la diferencia entre la estimación de la Xunta y las de los concellos afectados. Aunque su esperanza puede ser vana, a tenor de los cálculos preliminares que ofrece el delegado en Galicia del consorcio asegurador, organismo del Ministerio de Economía que en casos de catástrofe cubre los daños de quienes tienen suscrita alguna póliza. Sus estimaciones conceden a la Costa da Morte cuatro millones en indemnizaciones, a los que se unirían otros tantos en las Rías Baixas: apenas ocho millones, suficientes para alarmar a todos los afectados. Basta con establecer algunas comparaciones para entender la preocupación. Sirve de ejemplo el caso de una conservera de Poio, que calcula en seis millones los daños sufridos, una cifra tal que absorbería el 75% de lo que prevé destinar a la catástrofe el consorcio asegurador. En total, entre la Xunta y el Consorcio suman 18 millones en compensaciones, una cifra que no cubre ni la tercera parte de los 74,2 que reclaman los ayuntamientos. Esta diferencia está condenada a crecer cuando, en diez días, las cofradías y la Consellería de Pesca detallen el impacto de la riada en las playas y bancos marisqueros.