Las riadas acaban con los bancos marisqueros de Cee y Corcubión

GALICIA

JOSÉ MANUEL CASAL

Toneladas de residuos arrastrados hasta el mar por las inundaciones cubren el fondo marino Las mariscadoras estiman que necesitarán dos años para recuperar la zona afectada

26 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Las riadas vividas en Cee durante el último mes no perdonaron a los dos bancos marisqueros situados en el saco de la ría de Corcubión. La directiva de la asociación de mariscadoras bajó ayer a las playas para comprobar los efectos de las riadas de los últimos días en los bivalvos. Su conclusión es que, al igual que ha ocurrido en algunos bancos de las Rías Baixas, la mayor parte del marisco ha muerto. Ayer en la playa de Cee se acumulaban todo tipo de restos arrastrados por las riadas. Toneladas de lodo, serrín y objetos domésticos de todo tipo cubrían la zona en la que habitualmente trabajan las mariscadoras. La presidenta de la asociación local, Nuria Casais, explicaba que debajo de esa capa de restos todos los ejemplares de berberecho que había sacado estaban muertos y llenos de lodo negro. «Dan ganas de chorar», decía Casais. A la espera de que lleguen las mareas vivas para comprobar el efecto de las riadas en las zonas más alejadas de la costa, las mariscadoras piden que se inicie ya un plan de limpieza. Además, aseguran que lo más probable es que la alta mortandad detectada en la playa sea similar en el resto de los bancos, muy mermados ya en los últimos meses. En algunos puntos, explica Casais, se ha encontrado más de un metro de lodo depositado sobre el fondo marino. El problema afecta al berberecho y la almeja babosa, las dos especies más explotadas en los arenales. Desde la asociación local de mariscadoras calculan que necesitarán dos años para recuperar los arenales. El patrón mayor de Corcubión, José Domínguez, exige que, si se comprueba la desaparición de los bancos, el colectivo sea tratado del mismo modo que el resto de los afectados por las riadas en la zona. Desde la Xunta explican que en las zonas marisqueras de Galicia se están haciendo estudios desde hace meses para comprobar la incidencia de los incendios -y ahora de las riadas- en el marisco, y piden tiempo para poder certificar la mortandad en los bancos, con el objetivo de obtener una valoración fidedigna de las situaciones concretas. En el decreto que regula las ayudas a los afectados por las riadas se incluye también a los mariscadores que hayan visto mermadas sus capturas, explican desde la Consellería de Pesca, siempre que se demuestre la relación entre la mortandad y los efectos del agua caída desde los montes. Hidrocarburos En el caso concreto de la ría de Corcubión, el problema de las riadas es el último en sumarse a una serie de circunstancias que amenazan con terminar con el marisqueo en la zona. En el año 2003 se detectó por vez primera la presencia de hidrocarburos en los bivalvos, una circunstancia que obligó a cerrar la zona al marisqueo durante meses. Los cierres se fueron espaciando con el paso del tiempo, pero no desaparecieron. Los últimos análisis realizados antes de las riadas arrojaron resultados negativos, pero aún no se sabe si las lluvias torrenciales caídas en la Costa da Morte arrojarán nuevos problemas de contaminación. Además, los vertidos urbanos sin depurar que llegan al saco de la ría han hecho que recientemente los bancos marisqueros hayan sido catalogados como zona C, es decir, la de menor calidad.