Tres vídeos colgados en «Youtube.com» muestran cómo un grupo de chicos se divierten tirándose sobre las tuyas que separan el paseo marítimo del carril del tranvía histórico.
23 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.De nuevo, Internet vuelve a ser escaparate internacional de bromas callejeras, correrías gamberriles e incluso actos vandálicos. Pero en esta ocasión el escenario es fácilmente reconocible para todos los coruñeses. El paseo marítimo fue el campo de juego para un grupo de jóvenes que descubrieron, en una noche de jarana etílica, la capacidad amortiguadora de los setos que separan la zona peatonal de la carretera. Y todo recogido por una cámara y colgado posteriormente en ese insaturable contenedor que es youtube.com. Bajo el título de Destrozando setos en Coruña -así, sin «A» ni «La» precediendo al topónimo-, la página que recoge vídeos de todo pelaje y procedencia muestra a un grupo de chavales, aprovechando la noche en el tramo del paseo que pasa por el Orzán -zona de marcha herculina- para tirarse uno a uno sobre los setos que lo bordean, provocando los consiguientes deterioros en el adorno vegetal. Con una imagen deficiente, probablemente procedente de la cámara de un teléfono móvil, se les ve saltar encima de los mullidos adornos mientras de fondo se escuchan risas. Son en total tres vídeos puestos en la web el pasado día 16, en los que, en minuto y medio, los autores se desfogan a cara descubierta. Internet es anónimo y todo vale: los rostros de los protagonistas lucen bajo las farolas, despreocupados, a pesar de estar destrozando parte de la ornamentación urbana. Basura móvil La cuestión radica ahora en saber si estos jóvenes saltaron sobre los setos porque los encontraban apetecibles y confortables, y después decidieron buscar la fama a través de la Red; o si, por el contrario, con el único objetivo de salir en Internet, buscaron alguna cafrada que hacer en una noche de fin de semana. No es el único vídeo colgado recientemente en Youtube que tiene a la ciudad de A Coruña como teatro. Más gracia tiene uno fechado este pasado verano, que, titulado Basura móvil en Coruña, muestra a un contenedor de color amarillo persiguiendo a los paseantes del concurrido Cantón Grande. Una especie de objetivo indiscreto de bajo presupuesto, pero que, al menos, requiere de cierta preparación más allá de tomarse unas copas -el contenedor tiene un motor que le permite ser dirigido a distancia- y, sobre todo, no destroza ningún bien público. Pero si algo queda claro con estos vídeos es que en Internet la polémica por el topónimo no existe, pues en todos aparece la ciudad bajo el nombre unívoco de «Coruña» a secas.