Ryanair no cumple con Lavacolla

M. Cheda SANTIAGO

GALICIA

Crónica | Realiza 120 vuelos menos al mes de los acordados La compañía irlandesa, subvencionada con dinero público, achaca al precio del combustible y a Boeing la violación del contrato con el Concello de Santiago

18 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Ryanair opera en Lavacolla 28 vuelos por semana: siete salidas a Londres, cuatro a Roma, tres a Fráncfort y el mismo número de llegadas desde cada uno de esos lugares. Suman justamente la mitad de los que debería estar ofertando desde julio pasado, en cumplimiento de un convenio que el 14 de diciembre del 2004 suscribieron en Dublín representantes de la aerolínea irlandesa y la sociedad municipal compostelana Incolsa. Ese contrato incluye subvenciones a la empresa de entre cuatro y seis euros por pasajero a cambio de que ésta «dé a conocer la ciudad de Santiago y Galicia». Violando la cláusula segunda del texto, la compañía está privando al aeropuerto local de unas 120 operaciones mensuales. ¿Por qué sucede esto? Consultada ayer al respecto, Caitriona Beggan, ejecutiva de márketing y ventas de la firma, inicialmente se limitó a responder: «No hay mucho que comentar; nuestros acuerdos son confidenciales». Sin embargo, después abundó en explicaciones. «El compromiso que tenemos con Santiago -aseveró- lo vamos a cumplir, pero a largo plazo». Entre las razones esgrimidas por la misma fuente, destaca «el retraso» del fabricante Boeing en la entrega de modernos aviones encargados por Ryanair para ampliar su flota. «Hay que tener en cuenta también que las circunstancias en que se firmó el convenio han cambiado; entonces el barril de combustible costaba 40 dólares y ahora está en 75», agregó. Asimismo, el citado documento establece que la irlandesa tendrá que implantar «una quinta y una sexta frecuencia para noviembre del 2006», o sea, otros 120 servicios al mes, aproximadamente. En esas fechas, pues, habría de alcanzar ya los 360, el triple de los hoy disponibles. A partir del 3 de octubre, sí iniciará la comercialización de seis enlaces nuevos cada semana (tres por sentido de navegación) con Liverpool. Aun así, ese incremento de oferta apenas servirá para que el abanico de vuelos sea un 59,5% inferior al pactado con el Ayuntamiento de Santiago. A finales de marzo, la aerolínea proyectaba esperar a septiembre y poner en marcha en Lavacolla un plan de expansión acorde con el convenio de Dublín. Preveía duplicar el puente a la capital italiana, subir un 43% la periodicidad de los viajes Compostela-Londres, abrir una línea a Milán que funcionaría los lunes, miércoles, viernes y domingos e inaugurar una conexión diaria a Florencia. Nuevos directivos Las declaraciones de Caitriona Beggan, cuando menos, posponen la programación. Porque la ejecutiva ni siquiera garantiza que vayan a ser esos los nuevos destinos accesibles desde Santiago. «Esa información es confidencial», justifica su negativa a confirmarlos. En dicha indefinición podría influir el hecho de que aquella hoja de ruta para el crecimiento en Galicia la había diseñado el entonces responsable de Ryanair en España, Alfons Claver. Y ahora éste ya no trabaja para la sociedad de Michael O'Leary, sino que se ha integrado en la cúpula directiva de la catalana Vueling.