«Ya está bien de tomar a los constructores como enemigos»

Benigno Lázare LUGO

GALICIA

Entrevista | José López Orozco Optimista empedernido incluso en etapas anteriores, el mandatario lucense contempla el presente en grandes obras y el futuro lleno de servicios

18 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

José López Orozco no cuestiona ninguna de las infraestructuras prometidas, incluidas las de las etapas electorales. Combate los retrasos en su ejecución afirmando que en política todo requiere su tiempo. -Si las características del AVE a Galicia están cuestionadas, a Lugo ya no llegará o lo hará a destiempo. -Ni mucho menos. Para que pueda llegar a Lugo, primero tiene que llegar a Valladolid y a Ourense. Posteriormente llegará a Lugo, posiblemente no en el plazo que todos quisiéramos, pero va a llegar. -¿Dado que aún no es el momento del AVE, en qué estamos con respecto a las grandes infraestructuras? -Estamos en la autovía Lugo-Santiago, que en el municipio lucense es también la autovía Lugo-Ourense. Esa sí que es una obra importante, porque nos va a poner en comunicación con la capital de Galicia, con una parte muy importante de la Galicia desarrollada y con Portugal. Por otra parte, la autovía del Cantábrico está avanzando como nunca y nos pondrá en contacto con una parte de España y con Europa, con lo que Lugo tiene una situación envidiable. -En puentes la situación envidiable la tiene Ourense. ¿Por qué es tan costoso el parto de uno en Lugo? -Comparar la situación urbana de ambas capitales es desconocer totalmente lo que es Ourense, que se desarrolla a ambas orillas del Miño. -Desde hace más de un mes, están volcados en el plan general de ordenación. Tras una intensa campaña de difusión también comienzan las protestas, incluso organizadas. ¿Les producen temor? -¡Cómo nos van a producir temor, si fuimos nosotros los que iniciamos la exposición del PGOM por los barrios y la zona rural! El plan está ahí expuesto porque es obligatorio y porque queremos que la gente participe. Pero algunos se lo toman como si fuese una guerra en lugar de un debate público que servirá para hacer el diseño de la ciudad. Es verdad que hay vecinos que están afectados y que están estudiando sus alegaciones, pero hay muchos que se están pensando muy en serio lo que cada uno les dijo, tomando nota de quien los ha ido a alarmar, frente a quien les contó la verdad, aunque en estos momentos la verdad sea dura. -¿Qué posibilidades hay de cambios importantes en zonas muy afectadas, en las que muchos particulares temen tener que vender para hacer urbanizaciones? -Ya está bien de tomar a los constructores como enemigos públicos número uno. Son los que más riqueza están propiciando, son nuestra primera industria. En segundo lugar, claro que se van a reformar cosas. Es cierto que algún callo vamos a pisar, porque es totalmente imposible hacer un plan sin molestar a alguien, pero vamos a procurar resarcir. -¿No le parece arriesgado fiar el futuro de la ciudad a la construcción? -¿Y quién fía el futuro en la construcción? Es una parte muy importante del desarrollo, porque tenemos, con Badajoz, las viviendas más baratas de España. De todas formas, no soy yo el que confía el futuro en un sólo sector. Ahí tenemos el ejemplo de Ferrol.