Crónica La reducción de personal de confianza que prometió el bipartito está lejos de cumplirse, mientras crece el malestar entre las bases del PSOE y BNG por la continuidad de colaboradores del PP
08 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las letras gruesas del organigrama de la Xunta del bipartito dicen que desde la entrada de Touriño y Quintana en San Caetano los altos cargos se han reducido. Pasaron de los 144 del último período de Fraga a los 140 que se incluyen en los Presupostos de la comunidad para el 2006. A ambos totales debe añadirse la retahíla de directivos de los organismos autónomos (EGAP, IGE o IGUS, entre otros) y de las fundaciones de la Xunta, en cuyos totales no ha habido variación tras el cambio de Gobierno. Sin embargo, la letra menuda de ese mismo organigrama concluye lo contrario. Los cargos intermedios (subdirectores generales o equivalentes) y los de nivel veintiocho (jefes de servicio o equivalentes) crecieron con la nueva Xunta en 71 personas, pasando de 871 en el 2005 a 942. Al mismo tiempo, uno de los mayores incrementos de los primeros Presupostos del bipartito es en el apartado referido a las nóminas del personal eventual que hace labores de gabinete y asesoramiento de los altos cargos. La partida para pagar a los asesores ha crecido más del doble que el incremento medio de las cuentas de la comunidad; un 20% frente al 9%. De este modo, mientras la proclamada reducción de tres directores generales supondrá a la Xunta un ahorro anual aproximado de 300.000 euros, el aumento en el personal de confianza acarreará un gasto añadido de 1.200.000 euros, ya que ha pasado de poco más de seis millones en el 2005 a los siete millones y medio presupuestados para el presente ejercicio. En sectores sindicales presentes en la Administración gallega y próximos a las dos fuerzas gobernantes se ha generado cierto desaliento al comprobar que la prometida reducción de altos cargos se contradice con la multiplicación de subdirectores generales, jefes de servicio o equivalentes y, sobre todo, la ampliación de personal eventual en los gabinetes del vicepresidente y de los conselleiros. Las críticas van en aumento, sobre todo al comprobarse que pasan los meses pero continúan en el segundo escalafón de la Xunta (los puestos de nivel 30 y 28, ambos de libre designación) muchos subdirectores generales y la práctica totalidad de los jefes de servicio que habían trabajado con la anterior Administración del PP. Colaboradores de Cela Un caso paradigmático es el de la Dirección Xeral de Xuventude, en manos del nacionalista Rubén Cela, que mantiene como subdirectores generales a un militante del PP y activo miembro en la campaña congresual a favor de Núñez Feijoo y a otro estrecho colaborador de la ex conselleira Pilar Rojo.