?l joven detenido por su presunta relación con la muerte de una mujer en Arteixo confesó la madrugada del sábado que la estranguló la noche del jueves en las escaleras que conducían al ático del edificio, cuando la víctima iba a tender la ropa. El hombre trabajaba en la instalación del ascensor del edificio desde hacía más de un mes y todo hace pensar que el asesinato fue premeditado. María Isabel Villar Ponte, de 44 años casada y madre de dos hijas, fue enterrada ayer en el cementerio de Noicela en Carballo. Todo parece indicar que su muerte puede estar relacionada con juegos de rol o con la magia negra. En las investigaciones, la policía descartó enseguida a la familia y a los vecinos y se centró en otras personas que habitualmente estaba en el edificio. Fue entonces cuando dieron con el operario que fue apresado la noche del viernes en una discoteca de Cecebre. Horas más tarde confesó. El asesinato se produjo alrededor de las diez de la noche. La mujer había cenado fuera de casa con su esposo y su hija pequeña, de 12 años. Cuando regresaron al domicilio familiar, el marido, que es director técnico del Laracha, se desplazó a la localidad para ayudar en los entrenamientos, en tanto que la mujer se puso a hacer la comida del día siguiente, pues tenía la intención de visitar a su hija mayor en Santiago. Aprovechó también para tender la ropa y cuando acudió con el barreño al ático debió producirse el ataque, porque poco después de que se marchara la niña se dio cuenta de que se quemaba la comida y fue a buscar a su madre para avisarla. Ya la encontró muerta. Por la forma en que sucedieron los hechos parece evidente que el presunto asesino había estudiado las costumbres de la mujer y el jueves aprovechó el momento, por lo que se supone que, en alguna otra ocasión, se apostó en la escalera del ático en espera de una oportunidad. El asunto sigue todavía bajo el secreto del sumario, por lo que no se ha dado a conocer la identidad del presunto asesino.