Campos, el alcalde virtual

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

GALICIA

Hay dos fechas que apartan al regidor estradense de la alcaldía: las vacaciones de agosto y el mes de viaje a Argentina

17 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El alcalde de A Estrada, Ramón Campos, tiene en su agenda de viajes dos citas ineludibles. La primera es el mes de veraneo en San Vicente, y la segunda, el viaje oficial a Argentina que repite cada mes de noviembre. Este año partió a finales de octubre y regresará la semana que viene. No echará de menos el calorcito austral, ya que encontrará su pueblo natal más caldeado que nunca. Campos se fue a Buenos Aires con 2.000 euros en el bolsillo para los emigrantes y se llevó otros 3.700 para gastos propios de manutención y alojamiento. El reparto no convence ni a los políticos de la oposición ni a muchos vecinos que asistieron al último pleno en señal de protesta. Socialistas y nacionalistas consideran injusto que Campos se gaste en el viaje el doble del importe de la cantidad que entrega. Para colmo, uno de los actos sociales por los que el regidor se trasladó a la capital bonaerense fue la inauguración de un sistema de videoconferencia financiado por el plan A Estrada Dixital, pensado para acortar las distancias entre los emigrantes y sus parientes estradenses. El alcalde estrenó el aparato y los vecinos se quedaron con la copla del alcalde «virtual» saludando al pueblo desde el otro lado del océano. El asunto dio lugar a algunas bromas y animó la sesión plenaria en la que la oposición pidió un listado anual de las ausencias de Campos. Los vecinos portaron carteles com el lema «Queremos ver a Ramón», ilustrado con una sesión de videoconferencia. Una tradición La historia se repite casi desde que Campos accedió a la alcaldía hace ahora 13 años. Todo comenzó en 1993, con motivo de la celebración del cincuenta aniversario del centro estradense en Buenos Aires. El alcalde, que está jubilado y no cobra sueldo, recibió tal acogida que decidió repetir la experiencia cada mes de noviembre. Los emigrantes lo han nombrado huésped de honor y han cambiado las fechas de varios actos para poder contar con su presencia. Lo que no está tan claro es si prefieren su visita o si apreciarían más una transferencia bancaria por importe de 6.000 euros.