Infructuosa búsqueda de una calavera en aguas de O Grove

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

GALICIA

Un joven denunció haberla visto en el mar envuelta en un chaleco Buzos de la Guardia Civil seguirán hoy con las labores de rastreo en el litoral

09 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil volverán hoy a rastrear el litoral de O Grove en busca de la calavera humana que un vecino de la localidad cree haber visto envuelta en un chaleco salvavidas mientras navegaba por la zona de Meloxo. Los hechos ocurrieron el sábado por la tarde, cuando este joven se encontraba pasando un día de ocio a bordo de su embarcación y se encontró con lo que se presume un macabro hallazgo. Fuentes oficiales de la Guardia Civil advertían ayer de que no hay certeza sobre la naturaleza humana de estos restos, pero por si acaso, ha organizado un dispositivo de búsqueda que se prolongará, como mínimo, hasta esta tarde. En un primer momento se pensó que podía tratarse de una broma o de un malentendido, pero finalmente la Guardia Civil le dio credibilidad a la historia que contaba este joven grovense, que volvió a tierra con el misterioso chaleco y decidió poner el asunto en conocimiento del juzgado de Cambados. Forense Hasta el lugar de los hechos se desplazó el forense con el fin de inspeccionar el maltrecho chaleco y los restos que estaban adheridos al mismo. A la espera de conocer los resultados de la investigación, desde la Guardia Civil apuntan que una primera inspección ocular hace pensar que no se trata de restos humanos. A primera hora de ayer, un grupo de tres buzos del GEAS ya estaba en el puerto de Pedras Negras de San Vicente con el fin de iniciar la búsqueda. El primer intento resultó infructuoso y, ya con las reservas de oxígeno agotadas, a la una de la tarde emprendían rumbo al puerto. Hoy a las diez, los buzos tienen previsto sumergirse en las aguas de Meloxo en busca de un cráneo o similar. Cuerpos sin recuperar El hallazgo ha desatado las especulaciones. Son varias las personas que han muerto en el mar en los últimos años cuyos cadáveres nunca llegaron a ser localizados, y en O Grove hay varios casos. Uno de ellos, el de un anciano que falleció junto a un joven cuando estaba a bordo de una embarcación. El cuerpo del joven apareció, pero el de su acompañante nunca se recuperó. Tampoco se localizó a un vecino que estaba en una dorna y que naufragó después de caerle un rayo encima. De-?senlace similar tuvo el naufragio ocurrido hace ya más de una década protagonizado por un barco de recreo procedente de la Costa da Morte. Dos de sus ocupantes nunca llegaron a salir a flote.