Muchos progenitores llamaron a los colegios y sólo saben que deben pedir unafactura; los libreros se preguntan qué pasa con los que ya compraron y forraron los manuales.
08 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LIBROS PARA TRES. Teresa (en la foto con su hija mayor) se gastaría más de 400 euros si su hijo mediano no «heredase» los libros SORPRESA. En la librería Abraxas 2 de Santiago están de acuerdo con la gratuidad, pero no con las formas elegidas ? menos de una semana para que comience el curso, con los libros de texto encargados y las mochilas compradas, miles de padres gallegos se encontraron con un anuncio esperado, pero quizás algo imprevisto: la gratuidad de los manuales en toda la etapa de primaria. Alrededor de 123.000 niños se beneficiarán este año de una medida que ha cogido a todos los sectores -progenitores, profesores, libreros y editores- por sorpresa. María del Mar Fernández Vázquez es una de las sorprendidas. Se ha traído una maleta de casa para poder llevarse de vuelta todo el material escolar de Alicia, de 4 años, y Miguel, de 6. El año pasado, con sus dos hijos estudiando en el tramo de infantil, se gastó unos 300 euros en septiembre. Está satisfecha con la noticia, pero un poco desconcertada. «Entereime por amigos e polo xornal. Xa tiña encargados os libros, polo que falei co colexio, que estaba esperando instruccións concretas», señala. Al final le dijeron que solicitara la factura en la librería a la espera de que le devuelvan el importe. Y eso hizo. Aunque a falta de un libro, ya depositó 107 euros en el material de Miguel, con derecho a esta gratuidad. Los libreros Si los padres se han quedado algo desconcertados, los libreros no dan crédito. En Abraxas 2, en Santiago, se dedican fundamentalmente a los textos de esta etapa. «El día que salió la noticia vino gente a preguntar, era como un rumor que nadie confirmaba», dice Sandra, una de las empleadas. Apenas saben nada. Sólo que los libreros se han quedado un poco al margen de esta decisión, «y que tenemos que hacer facturas a los clientes». Muchos padres ya tenían los libros en casa, sin haber pedido recibo, por lo que han tenido que regresar a las librerías para recoger una factura en condiciones. «La iniciativa es buena -dice Sandra- pero las formas no han sido las mejores. Este año habíamos reservado muchos libros que a lo mejor no nos recogen las editoriales, y el próximo año ¿qué hacemos, nos los comemos?», explica. Otro problema que surge a estas alturas es el de los padres que por previsores ya habían comprado, forrado e incluso identificado los libros, ¿no tendrán derecho a la gratuidad por haberlos manipulado? Mercedes tampoco está especialmente de acuerdo con este método. Tiene dos niños en segundo de secundaria y en sexto de primaria. De hecho, aunque Carlos -el mayor- tiene derecho a la gratuidad, ha preferido pagar los manuales, «porque sería incapaz de estudiar sin subrayar». Además, considera que se gasta poco en educación. «La gente protesta mucho por el precio de los libros de texto, pero después se gasta ese dinero en un par de cenas con amigos», indica. Inversión prevista A un fin de semana del inicio de curso, los padres no han recibido la noticia con excesiva alegría. Habían previsto ya la inversión en libros y por el momento no saben cuándo la recuperarán, ya que los que encargaron los libros han tenido que pagarlos. Teresa Outeiriño no ahorrará mucho en esta ocasión, ya que sus dos hijos mayores, de 14 y 12 años, no tienen derecho todavía a la gratuidad. Este año se gastaría más de 400 euros sólo en manuales, si no fuese porque por primera vez su hijo mediano heredará algunos libros de Alejandra, su hermana mayor. «Me apunto a la medida -aclara Teresa- pero me parece incómodo porque no puedes escribir en los libros. Además, se ha creado un poco de desconcierto. A mi me viene bien pero supongo que para los libreros es una decisión precipitada».