El mundo a los cuatro vientos Toda Rusia recuerda a partir de hoy el asalto al colegio de la ciudad de Osetia del Norte en el que hace un año murieron más de 300 personas, casi todas niños
31 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando los escolares de toda Rusia lleguen hoy a sus colegios en lo que se conoce como el «Día del Saber» y que en realidad no es más que una hermosa forma de bautizar el primer día de clase, guardarán un minuto de silencio para recordar a las más de trescientas víctimas que perdieron la vida en el colegio de Beslan, la mayor parte de ellos, niños. Será el primer acto de homenaje a quienes murieron en aquella masacre que encogió el corazón del mundo y que comenzó hoy hace un año. En el gimnasio de la escuela o, mejor, en lo que queda de él, están ya colgadas las fotos de las víctimas. Allí se harán ofrendas florales a primera hora de la mañana. Dos días después, el 3 de septiembre, aniversario de la matanza, las autoridades permitirán la entrada a las ruinas del gimnasio. En aquella estancia se concentraban buena parte de las 1.200 personas que fueron secuestradas por un comando terrorista prochecheno. Y allí fue donde, el día 3, se produjo una explosión de origen aún confuso que precipitó la catástrofe. Las fuerzas de asalto que cercaban el colegio y los terroristas iniciaron un tiroteo que acabó con la vida de secuestradores, maestros y, sobre todo, niños. Las televisiones de todo el mundo mostraban en directo como los escolares salían medio desnudos y aterrorizados de aquel colegio infernal que, a partir de hoy, será el epicentro del recuerdo para todos los rusos y para medio planeta. Las heridas no están todavía cerradas. Según una encuesta difundida por la agencia Itar-Tass y recogida por Efe, el 85 por ciento de los rusos aún teme un ataque terrorista de la entidad del que afectó a Beslan. Hoy, algunos de los niños y de los padres que protagonizaron las escenas más descarnadas de la tragedia han vuelto a ser fotografiados con un aspecto muy distinto. La vida continúa, aunque el recuerdo no signifca exactamente perdón. La invitación cursada por Vladimir Putin a una representación del colectivo «Madres de Beslan» para compartir el día 3 alguno de los actos de homenaje en Moscú, no han sido bien aceptadas por muchos de los familiares que vieron perder la vida a los suyos durante el asalto. No olvidan, dicen, que Putin no fue capaz de evitar el ataque y que, tras la masacre, tampoco se reunió con los familiares de las víctimas. Ese mismo día, Beslan asistirá a la inauguración de un monumento conmemorativo en el cementerio de la localidad: el Árbol el dolor , una composición de siete metros forjada en bronce en la que cuatro mujeres miran hacia los cuatro puntos cardinales con los brazos extendidos hacia los cuales vuelan 50 ángeles en forma de corona. Será un día de duelo especial aunque, sin duda, las lágrimas y la angustia volverán a partir de hoy a la pequeña localidad de Osetia del Norte en recuerdo de los que cayeron hace un año a lo largo de la peor de las pesadillas que sus ciudadanos recuerdan.