Si te drogas, no conduzcas

Chechu López RIBEIRA

GALICIA

CHECHU RÍO

La Universidade de Santiago y la Guardia Civil de Tráfico iniciaron en Boiro y Ribeira la segunda fase del plan de detección de estupefacientes en automovilistas

11 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Faltaban muy pocos minutos para las tres de la madrugada cuando tres vehículos de la Guardia Civil de Tráfico llegaron a la entrada de Ribeira. Se situaron en una explanada y sus ocupantes bajaron de los autos para iniciar un control. Ordenaban a los conductores echarse a un lado y detenerse, y en el inicio de la conversación parecía que se trataba de determinar la alcoholemia del conductor. Sin embargo, el interlocutor era un miembro del equipo de investigadores del Departamento de Toxicoloxía de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Las alertas ya habían saltado en algunos conductores que pasaban en esos momentos por la carretera comarcal AC-305, entre la capital barbanzana y Padrón. Entonces, su actitud no era otra que dar media vuelta y regresar por donde habían venido. Pero lo que se analizaba no era el consumo de alcohol, sino de drogas, aunque eso sí, de forma voluntaria y sin consecuencias legales: se trataba del desarrollo de la segunda fase de un proyecto enmarcado en el programa europeo Rosita , actualmente en estudio. Los agentes de Tráfico y el personal investigador de la USC probaban un dispositivo mejorado que se utiliza en la detección de drogas en el tráfico rodado. Para realizar la prueba, el automovilista debía ensalivar un dispositivo de toma de muestra, que luego se introdujo en un sistema Drug Test capaz de detectar en 20 minutos el consumo reciente de drogas y de qué tipo de sustancia. Además, se tomó una muestra de saliva en un tubo de ensayo para confirmar el resultado en el laboratorio. Una hora después, cuando se había corrido la voz de la presencia de dicho operativo en Ribeira, fueron contados los que pasaron por el lugar. A las seis de la mañana decidieron cambiar de ubicación y se fueron a Boiro. En toda la noche se realizaron once controles, de los que siete dieron positivo: en cinco casos se determinó el consumo de más de un tipo de estupefacientes, como cannabis, cocaína, opiáceas (morfina, heroína), anfetaminas, drogas de diseño o fármacos. Coincidencia En las preguntas que paralelamente les formularon los investigadores de la USC, los automovilistas reconocieron los estupefacientes que habían consumido, coincidiendo con los resultados. Ninguna de las personas requeridas para el control se negó a hacer el test, pese a su voluntariedad, aunque a algunos conductores les dejaron seguir su rumbo, al justificar que iban a trabajar o no presentar síntomas evidentes de estar drogados. El equipo indicó que la constatación del buen funcionamiento de este dispositivo podría abrir las puertas, con los pertinentes cambios legislativos, a que estos controles se realicen de manera obligatoria en el futuro, al igual que sucede con los de alcoholemia.