El pasaje de Ryanair, «tirado»

Nacho Mirás SANTIAGO

GALICIA

ÁLVARO BALLESTEROS

La firma canceló ayer el vuelo a Londres por una protesta de los controladores galos; la solución no convenció a muchos usuarios

16 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a huelga de controladores aéreos en Francia motivó ayer que 120 pasajeros de Ryanair, que habían comprado sus billetes para volar de Santiago a Londres, se quedasen literalmente tirados en Lavacolla. Ésa es, al menos, la razón esgrimida por la firma irlandesa para suspender el vuelo diario que une la capital de Galicia y la del Reino Unido. Pero los argumentos no lograron acallar las voces de los viajeros, que se mostraron indignados. Jordana, una de las afectadas, explicó que a las 12 horas comenzaron a facturar normalmente, sin contar con que, algo más de una hora después, la facturación sería suspendida y los equipajes devueltos a sus dueños, una vez que se comunicó la anulación del enlace. «Nos dijeron que el vuelo no podía operar a causa de una huelga de controladores en Francia, pero al principio no nos lo creíamos, ya que en el mostrador de Iberia, los pasajeros con destino a Londres facturaban sin problemas», cuenta la viajera. Entre la confusión y el cabreo generalizado, AENA hizo público un comunicado en el que, efectivamente, señalaba que la huelga de los controladores franceses (iniciada a las 19 horas del domingo y que finalizará hoy a las 7) «podría provocar restricciones en el tráfico aéreo galo». Durante la mañana se cancelaron otros seis enlaces en España de diferentes compañías. El sistema de compensación de Ryanair no convenció a una gran parte de los afectados, que presentaron reclamaciones. La firma sólo disponía de once plazas libres en el vuelo de hoy, insuficientes para satisfacer a los 120 viajeros y que fueron adjudicadas a pasajeros preferentes. Ryanair -cuyo director comercial recomienda contratar un seguro de viaje - no garantizaba que el vuelo de hoy operase con normalidad. «Imponderables» ?l director comercial de Ryanair, Alfons Clavé, lamentó que la protesta laboral «haya tenido efectos en el tráfico aéreo» y calificó de «imponderable» una situación como la de ayer, «en la que la empresa no es responsable de que un tercero se ponga en huelga». «Cuando tenemos otros vuelos en el mismo día, la primera opción es acomodar a los afectados en el siguiente por riguroso orden de llegada, o en un vuelo con destino a un aeropuerto cercano [ambas opciones descartadas en Santiago, con una frecuencia y un único destino]; la tercera opción es devolver el dinero, algo a lo que no nos hemos negado». Otra viajera, Carmen María Lampón, calificó de «tomadura de pelo» las soluciones planteadas. En su caso, ella y siete amigas se quedaron sin volar a Londres para una estancia de cinco días y no pudieron avisar de la situación a una novena compañera, que sí salió desde Valencia sin problemas.