Fraga dice que se cuestiona su pasado al no poder acusarlo de corrupción
GALICIA
Carga contra BNG y ERC e insiste en un pacto entre PP y PSOE para salvar el sistema político Sostiene que Galicia «iría en canoa» con un Estatuto como el que propone el Bloque
02 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Manuel Fraga achacó ayer las críticas vertidas desde Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y BNG sobre su supuesta implicación en la represión franquista a la ausencia de casos de corrupción política en sus quince años de gestión al frente del Gobierno gallego. Fraga, que el martes tachó de bazofia la imputación del diputado republicano Joan Tardá sobre su connivencia con asesinatos perpetrados durante el régimen anterior, arguyó que ni ERC ni el Bloque pueden relacionarlo «con ningún hecho violento» en esa etapa. El presidente de la Xunta defendió en Montevideo, horas antes de emprender el viaje de regreso a Galicia, la limpieza de su trayectoria y su papel decisivo en la Transición. En una rueda de prensa abierta a los medios uruguayos, reivindicó su labor «para la reforma de ese régimen y para provocar todas las condiciones que permitieran una transición política en la que yo tuve mucha parte. Que no me vengan con cuentos», sentenció. Fraga insistió en la propuesta lanzada la semana pasada en el Club Siglo XXI para promover una alianza entre PP y PSOE, como los dos grandes partidos de ámbito nacional, que evite a fuerzas de implantación autonómica como ERC multiplicar su peso político y condicionar el Gobierno de España. Matizó que con su idea bipartidista no aboga por la desaparición de ningún partido, sino por articular mecanismos para limitar su influencia. «Lo que digo es que un sistema político, con dos partidos que suman el 80% de los votos, quede condicionado por un partidito de base de un solo territorio no es bueno para el país», argumentó. Precisamente, la ofensiva de ERC contra Fraga tuvo lugar tres días después de que éste formulase su controvertida tesis para arrinconar a los republicanos catalanes. Debate estatutario El jefe del Ejecutivo gallego rebatió el nuevo modelo de financiación autonómica que ambiciona la Generalitat catalana. Indicó que ese marco financiero puede ser positivo para Cataluña, pero resulta insolidario con Galicia y otras comunidades. Fraga resaltó que durante el acto de investidura de Tabaré Vázquez como presidente uruguayo tuvo oportunidad de conversar en dos ocasiones con Pasqual Maragall, quien coincidió en la cena en un popular restaurante de Montevideo con Xosé Manuel Beiras, al que saludó efusivamente. Fraga reprobó también la propuesta del BNG para un nuevo Estatuto. Señaló que Galicia no puede seguir el modelo catalán ni el vasco: «Aquí no hay sistema de cupo. Necesitamos solidaridad y un Estatuto diferente». Subrayó, en contra de las tesis del Foro Novo Estatuto, que si se hicieran cambios en línea con los que pretenden los Gobiernos de Barcelona y Vitoria, Galicia «iría en canoa».