Reportaje | La predicción de los terremotos Un simulador permitirá diseñar medidas adecuadas ante un posible temblor
16 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los cientos de miles de muertos causados por el tsunami en el sureste asiático y las imágenes de las familias desalojadas en Murcia por un terremoto, menos dramáticas pero más cercanas, han generado una cierta inquietud en la sociedad gallega sobre el grado de protección de la comunidad ante este tipo de amenazas. Las dudas quedarán disipadas dentro de tres años, cuando científicos de la Universidade de Vigo concluyan un estudio sobre los riesgos sísmicos que afectan a Galicia encargado por la Consellería de Xustiza. Este es, al menos, el objetivo del convenio firmado ayer por el conselleiro, Xesús Palmou, y el rector de la universidad viguesa, Domingo Docampo. El proyecto incluye la realización de un estudio global sobre el riesgo de terremotos en la geografía gallega, que será elaborado por expertos de la Escuela de Ingenieros de Minas de Vigo; además, se pondrá en marcha también un simulador, que permitirá realizar previsiones y diseñar medidas en caso de que se produzca un terremoto que afecte a la comunidad. Porque el objeto de esta iniciativa, que estará dirigida por el profesor de la Universidade de Vigo Javier Taboada, no es otro que el de disponer de una base para elaborar planes de actuación en situaciones de crisis. También servirá de referencia para la legislación sobre seguridad en edificios. Todo ello, a pesar de que Galicia no es una región de riesgo en lo que se refiere a la actividad sísmica, según explicó el catedrático del departamento de Ingeniería de los Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Universidade de Vigo, José María Lanaja: «España no está tan expuesta como Turquía, o Japón, e incluso dentro de España, hay zonas de más riesgo, como Almería o los Pirineos; pero lo cierto es que un terremoto leve puede tener consecuencias graves si no se toman las medidas de prevención adecuadas». Una advertencia especialmente válida para la comarca de Triacastela, la más expuesta a los terremotos de Galicia, como bien saben sus habitantes.