Más de cien abstemios logran una noche sin accidentes en Arousa

La Voz M.H. | VILAGARCÍA

GALICIA

FOTOS: MARTINA MISER

Cinco concellos abanderan el proyecto Serviola, que premia a los jóvenes que aceptan no beber La policía confía en que crezca el número de participantes en las próximas semanas.

13 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Romper el fatídico binomio de carretera y alcohol. El objetivo que buscan numerosas campañas de Tráfico se persigue desde el sábado pasado en cinco municipios gallegos con un original envase: el Serviola. El proyecto, que abanderan los concellos de Vilagarcía, Caldas de Reis, Cambados, A Illa de Arousa y Vilanova, premia la conducción no alcohólica con refrescos gratuitos. Tal cual: aquellos conductores que se comprometan a no ingerir alcohol tienen diez consumiciones de balde en una multitud de locales de la movida. El sábado, fueron 108 jóvenes los que se sumaron al carro. A las once de la noche, en los cinco concellos participantes se abrieron las casetas de control. En ellas, miembros de las policías locales -que coordinan el plan- dieron paso a la primera parte del Serviola: los controles de alcoholemia. Después de comprobar que no habían bebido, los agentes convirtieron a los jóvenes en serviolas, al dotarlos de una pulsera y unos vales para canjear por refrescos. A los participantes se les hace una encuesta con el fin de realizar una evaluación estadística de los resultados del plan. A partir de las cuatro de la mañana, los voluntarios en esta pionera iniciativa regresan a las casetas y se les vuelve a practicar el control de alcoholemia. En caso de que alguno dé positivo, se le advierte de los peligros que corre conduciendo bajo los efectos del alcohol. El balance Al término de la noche, uno de los policías encargados de supervisar el proyecto, comentaba que, para ser la primera noche, «está muy bien haber pasado de las cien personas». Asimismo, el agente aseguraba que había sido en Vilagarcía donde más interés había suscitado el proyecto -se apuntaron medio centenar de personas- y confiaba en que, a partir de ahora, el boca a boca haga subir como la espuma el número de serviolas. Un término que, como saben las gentes del mar, hace referencia a una embarcación encargada de velar por la seguridad del resto de la flota. Por otra parte, y coincidiendo con el inicio de esta iniciativa, cabe destacar que en la noche del sábado no se produjo ningún accidente de relieve en las carreteras de la comarca arousana, un dato que causó evidente satisfacción a los responsables del proyecto. Recordando al Dumming En las casetas del Serviola, no tardó en oírse otra palabra asociada con la conducción segura: el proyecto Dumming. Fueron varios los jóvenes que recordaban haberse apuntado a aquella iniciativa y que aseguraban: «Canto máis disto, mellor».