El mundo a los cuatro vientos La recién nacida más pequeña del mundo ha sido dada de alta. Esta niña vino al mundo en un hospital de Chicago el pasado 19 de septiembre tras sólo 26 semanas de gestación
10 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El pequeño milagro, al nacer, sólo pesaba 260 gramos, lo que un teléfono móvil. Su tamaño era el de la palma de una mano y sus pulmones eran como dos perlas. Pero ahora ya está bien, ya alcanzó los dos kilos y medio y los especialistas que lograron la proeza de atarla a la vida acaban de darle el alta médica. Hasta la fecha, nadie había sobrevivido con tan poco peso, ningún bebé prematuro con el tamaño de esta niña había podido salir adelante. Sólo Rumaisa Rahman. Esta cría tuvo que salir al mundo antes de lo previsto, apenas a las 26 semanas de gestación (un embarazo normal dura 40 semanas), el pasado 19 de septiembre en el Centro Médico de la Universidad de Loyola, en Chicago. Riesgo en el embarazo La madre, Mahajabeen Shaik, de 23 años, había desarrollado preclampsia, una grave complicación del embarazo caracterizada por hipertensión y otros problemas. Este trastorno ponía en serio peligro de muerte tanto a la embarazada como a Rumaisa, así que los médicos no se lo pensaron. Había que salvarlas. Con la madre había muchísimas esperanzas, pero con la hija más bien pocas. Y aun así, la rescataron. Rumaisa Rahman ocupa en solitario el peldaño supremo en la escalera de los milagros médicos. Sin duda, han existido pacientes en la historia de la medicina con más méritos que ella, pero ninguno ha conseguido como esta cría salir adelante con tan poco cuerpo. Los médicos que la llevaron como una pompa de jabón hasta las puertas de la clínica están convencidos de que Rumaisa será como todos nosotros, que su diminuto cuerpo será en la adolescencia o en la edad adulta como el de cualquier otra chica de su edad. Las claves de su mejoría Jonathan Muraskas, profesor de medicina neonatal que se ocupó del caso, explica que varios factores pueden haber aumentado las probabilidades de que la niña sobreviviese pese a ser tan pequeña. Los niños nacidos antes de la semana 23 no tienen desarrollados por completo los pulmones, mientras que los nacidos a partir de ese momento pueden sobrevivir. Asimismo, las niñas de menos de 400 gramos tienen más opciones de sobrevivir que los niños de ese mismo peso. Además, Muraskas cree que la niña podía haberse beneficiado, en cierto modo, de los problemas de salud de su madre. «A veces, cuando los bebés tienen problemas en el útero, pueden acelerar la maduración», explica el doctor Muraskas. Los expertos aseguran que en este tipo de niños la ausencia de problemas mentales es más complicada que su supervivencia. De hecho, los facultativos explican que un número muy importante de bebés con muy bajo peso y con crecimiento intrauterino restringido presentan un desarrollo neurológico y una función cognitiva no óptimos. Creen que no es el caso de Rumaisa Rahman, que se reunirá con su hermana Hiba, quien nació el mismo día, pero con más peso y tamaño. Hiba dio en la báscula 566 gramos y ya fue dada de alta hace un mes. Hoy ya pesa 3.700 gramos. Sus médicos dijeron que su pronóstico es muy bueno y esperan que las niñas tengan un desarrollo físico y mental completamente normal.