Fernando Alonso presenta armas

J.M. Orriols ENVIADO ESPECIAL EN MONTECARLO

GALICIA

JACQUES MUNCH

El piloto español de fórmula 1 se mostró optimista en la presentación del nuevo R-25, con el que está seguro de plantar batalla a la todopoderosa escudería Ferrari

01 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Foro Grimaldi de Mónaco, un edificio modernista situado al pie del único circuito urbano de la Fórmula Uno, fue el marco elegido por Renault para la presentación del R-25, ese bólido con el que el piloto asturiano Fernando Alonso y su compañero de equipo Giancarlo Fisichella intentarán este año codearse con Schumacher y la escudería Ferrari, el mejor equipo que existió nunca en el mundo. Este año, Renault estrena coche. Se trata de un monoplaza con un bajísimo coeficiente aerodinámico, capaz de sobrepasar con mucho los 300 kilómetros por hora impulsado por un motor que desarrolla 900 caballos de potencia. «Es mucho más fácil de conducir que el anterior R-24 -asegura Alonso-, y estoy mucho más cómodo con él, por su fiabilidad, su comportamiento y esa potencia que ha aumentado entre 5 y 10 caballos». El piloto asturiano no dejó pasar la ocasión y alimentó las esperanzas de su escudería y sus seguidores: «En las pruebas hice muy buenos tiempos y eso me da optimismo de cara a conseguir estar entre los tres primeros». La preparación física y mental de un piloto de Fórmula Uno tiene que ser óptima para afrontar una carrera, porque el desgaste llega al punto de que, al final de carrera, se adelgaza entre tres y cuatro kilos. Y eso en apenas dos horas. «Lo peor es el cuello -dice el piloto español- porque la velocidad, la tensión constante y la suspensión del monoplaza hacen que sea la parte del cuerpo que más sufre, por lo que gran parte de los ejercicios físicos van dirigidos a fortalecer esta zona». Este año, la competición más importante del mundo del automóvil tiene nueva reglamentación, dirigida principalmente a mejorar la seguridad. Sin embargo, Fernando Alonso es pesimista: «No sólo no lo han conseguido, sino que incluso habrá más trompos y salidas de pista, por la prohibición de cambiar los neumáticos». Experiencia Alonso también habló de su experiencia en este mundo tan exclusivo y caro, donde cada año las veinte escuderías se gastan miles de millones de euros. «La presión es grande y aunque lleves ya años, como es mi caso, nunca llegas a acostumbrarte, porque hay que pensar que los intereses económicos son enormes y tu eres la imagen, el icono del éxito o del fracaso. Eso es muy duro y el mayor ejercicio mental que tenemos que hacer es intentar abstraernos, aunque raras veces lo conseguimos», dice un Fernando Alonso contento por su estado de forma. «Particularmente, cada día me encuentro mejor, voy ganando templanza, dominio de mis reacciones y, sobre todo, mejoro la concentración, algo vital», apuntó. El gran circo está ya a punto. Australia marcará el inicio dentro de un mes y entonces podremos ver a un español que ha revolucionando el panorama automovilístico.