El mundo a los cuatro vientos El país más poblado del mundo ha alcanzado, oficialmente, una cifra redonda. Son ya 1.300 millones de habitantes que pronto se enfrentarán a serios problemas demográficos
06 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Sólo dos minutos después de las doce, en la Noche de Reyes, nacía en el Hospital Maternal de Pekín un niño que hace que China alcance el número redondo: 1.300 millones de habitantes, según anunció la agencia estatal Xinhua. El bebé, un varón que aún no tiene nombre y que nació delante de las cámaras de televisión, es hijo de una pareja de clase media formada por un trabajador de la compañía aérea Air China y de una empleada de la subsidiaria de Shell en China. Es su primer hijo, pero a pesar de las restrictivas leyes de natalidad vigentes en el país, puede que no sea el último. Desde el pasado año 2004, el Gobierno autoriza que las parejas urbanas puedan en teoría tener un segundo hijo siempre que sea con más de cinco años de diferencia respecto del primero, siempre y cuando el marido y la mujer sean hijos únicos. La Política del Hijo Único China, el país más poblado del mundo, alcanzó esta cifra récord de 1.300 millones de habitantes en medio de las recomendaciones de los expertos de frenar la llamada Política del Hijo Único , puesta en marcha hace 30 años para controlar el dramático crecimiento demográfico al que Mao Zedong abocó a la República Popular para favorecer la productividad. Gracias a esta política que ralentizó el ritmo de crecimiento demográfico hasta un 0,57%, China alcanzó sus 1.300 millones de habitantes con cuatro años de retraso respecto a la progresión prevista que también predice que su crecimiento toque techo en 2030 cuando registre 1.460 millones de ciudadanos. El control de la población fue el medio ideado para frenar los problemas económicos y de abastecimiento de alimentos y energía del país, pero el resultado es un grave desequilibrio demográfico, cuyas consecuencias más trágicas están aún por llegar. Si continúan las restricciones, China tendrá en 2050 más de cuatrocientos millones de ancianos, más de la cuarta parte de la población desde el 7,5 por ciento actual, un auténtico lujo para un sistema de seguridad social casi inexistente y especialmente ineficaz. La ilegalidad del segundo hijo ha provocado que en las áreas rurales, donde se calcula que viven 800 millones de chinos, se oculten los nacimientos para evitar multas. Por ese motivo es más que probable que la cifra de la población real sea muy superior a los 1.300 millones. Desproporción de sexos Además, la tradicional preferencia por los hijos varones sobre las mujeres -ya que mantendrán con un mejor salario a sus mayores cuando crezcan- ha convertido en una práctica común en estas tres décadas los abortos selectivos de niñas. La selección del sexo ha creado ya una desproporción que se ha disparado hasta 119 hombres por cada cien mujeres, la más alta del mundo, lo que augura una futura masa de solteros y el riesgo de que prolifere un peligrosísimo auge del tráfico de mujeres. Los expertos chinos sugieren abolir la política del hijo único y permitir tener dos hijos a todas las familias a partir del 2010, aunque la Comisión Estatal de Planificación Familiar anunció ayer que se seguirá con el control de natalidad para evitar que «obstruya el desarrollo económico y social». La flexibilización de la política de natalidad en las ciudades, real o no, es percibida como un progreso, incluso fuera de China. «Es muy alentador constatar que China ya no concibe el desafío demográfico como una simple cuestión de fecundidad», estimó Siri Tellier, la representante del Fondo de Naciones Unidas para la Población.