Una red de calefacción contamina de gasóleo el Miño en Lugo

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GALICIA

La mancha de combustible llegó al río procedente de la caldera de un hipermercado El Concello considera «lamentable» lo sucedido y envía un informe al Seprona

28 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Los lucenses que ayer por la mañana paseaban por los alrededores del Miño se debieron de llevar un buen susto, tanto para el olfato como también, aunque quizá en menor medida, para la vista. Lo que podía ser una mañana de otoño sin más sobresalto que el de una leve llovizna en un día gris se convirtió en una jornada de incógnitas y de sospechas. Del río llegaba un olor a gasóleo que pronto hizo saltar las alarmas, aunque también pronto se llegó al origen del problema. Cerca de la antigua fábrica de la luz, en un tramo del río que bordea la ciudad y discurre cercano al trazado de la carretera N-VI, se observaba un fuerte olor a gasóleo. La Policía Local recibió el aviso y de inmediato se trasladó al lugar, al que también llegó enseguida una patrulla de los bomberos. Los miembros de los dos cuerpos desplazados al lugar observaron que había una mancha de gasóleo cuyo origen no tardó en descubrirse. Se supo que procedía de la conducción de la calefacción de un hipermercado cercano, que al romperse causó la llegada del combustible al río. De inmediato se cortó el suministro de combustible al circuito, aunque el operativo de emergencia establecido por el Concello se mantuvo hasta cerca de las dos de la tarde, sin que después, según fuentes municipales consultadas por este periódico, se hubiesen observado nuevos problemas. Restos en el cauce De acuerdo con esas fuentes, no se pudo precisar la cantidad de gasóleo vertido al río, ni el Concello adoptó ninguna medida para intentar retirarlo. Lo que sí hizo el Concello, que definió lo sucedido como un «lamentable incidente», fue informar de lo ocurrido al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y a la Policía Autonómica. Fuentes del Concello explicaron también, por otra parte, que las instalaciones de las que partió el vertido tenían todas las revisiones en regla. Nada más montarse el dispositivo de emergencia se informó de lo ocurrido al alcalde, el socialista Xosé López Orozco, y a otros miembros de su equipo de gobierno, que permanecieron informados en todo momento de las operaciones realizadas y se desplazaron a la zona para observarla de cerca. Examen del entorno Técnicos municipales también supervisaron el entorno el río durante la mañana de ayer para comprobar las dimensiones y el alcance de la mancha. Ésta, sin embargo, continuó desplazándose aguas abajo, según las fuentes consultadas. Anoche, varias horas después de lo ocurrido, el Concello de Lugo se mantenía entre cauto y expectante, a la espera de que la mancha pudiese quedar eliminada de la superficie del río cuanto antes y de que causase el menor daño ambiental posible al cauce, a la flora y a la fauna.