El mundo a los cuatro vientos El semanario «The Economist» convierte al «Tigre Celta» en el país del mundo con mayor calidad de vida. En la lista, de más de cien países, España ocupa el décimo lugar
18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Tigre Celta ha vuelto a rugir. El semanario británico The Economist acaba de certificar que el milagro irlándés no fue únicamente de índole económica. El país que a principios de los ochenta soportaba una de las tasas de desempleo más altas de Occidente, y que junto con Grecia y Portugal encabezaba todos los índices de pobreza de la Unión Europea, se ha convertido, veinte años después, en el lugar del mundo en el que se vive mejor, según el anuario El mundo en el 2005 editado por la influyente publicación. El listado, del que forman parte 111 países, es fruto de la aplicación de un complejo sistema de ecuaciones en el que se consideran asuntos como la salud, el bienestar, la estabilidad política, la seguridad laboral, la igualdad de sexos y, en cierta medida, el clima. A Irlanda, actualmente el cuarto país del mundo en renta per cápita, los autores del estudio le conceden 8,33 puntos de los 10 posibles «porque ha sabido combinar de manera satisfactoria los elementos más deseables de lo nuevo, como un bajo índice de desempleo, con los mejores aspectos de lo antiguo, como la estabilidad familiar». Gran Bretaña, peor El éxito del sistema irlandés contrasta además con la crisis del modelo británico. Gran Bretaña ocupa en la lista el puesto 29, el más bajo de los 15 países de la UE anterior a la ampliación. Y es que, a pesar del alto nivel de renta del Reino Unido, han actuado como elementos negativos la falta de vida comunitaria, la reducida expectativa de vida y los altos niveles de divorcio, un aspecto éste muy cuestionado por la conservadora The Economist . Además de Irlanda, los nueve países mejor situados en esta especie de festival de Eurovisión de la felicidad mundial son Suiza, Noruega, Luxemburgo, Suecia, Australia, Islandia, Italia, Dinamarca y España, ubicada en un ventajoso décimo puesto si se compara con el 25 que ocupa Francia o el 26 de Alemania. Los responsables del índice explican la modesta ubicación de economías tan solventes como las mencionadas en una tendencia hace tiempo aceptada según la cual «los bienes materiales no miden adecuadamente la calidad de vida. El dinero importa, por supuesto, pero muchos estudios sugieren que grandes incrementos de renta se han transformado en modestas mejoras en el nivel de satisfacción». Una teoría que explicaría el discreto décimotercer puesto que ocupa Estados Unidos e incluso la mala situación de China (puesto 60) y Rusia, un país que, si se aceptan los criterios de The Economist , es hoy uno de los peores lugares del mundo para vivir (puesto 105). El último lugar de la lista lo ocupa, no obstante, Zimbawe, un país en el que «las cosas fueron de mal en peor»: el sida afecta al 25% de la población; la inflación es del 200% y la tasa de paro del 70%. Entre los países sudamericanos, Chile ocupa el puesto más alto (31), seguido de México (32), Costa Rica (35), Brasil (39) y Argentina (40). La lista que anualmente elabora The Economist es una fuente de información para inversores y analistas, aunque otras organizaciones han tratado de elaborar tablas alternativas con mayor carga de subjetividad. Así, la revista científica The New Scientist publicó el año pasado un estudio según el cual Nigeria reunía el porcentaje más elevado de ciudadanos que se consideraban felices. A continuación se situaban México y Venezuela. En percepción individual de la miseria ganaban rusos y rumanos.