Aplazan el relevo del secretario general del partido y desactivan su dimisión y la de López Veiga en la Xunta Cinco conselleiros expresaron su malestar con el relevo del número
02 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Manuel Fraga y Mariano Rajoy aplacaron ayer, en una reunión en la residencia presidencial de Monte Pío, la nueva crisis abierta en el PP y en el Gobierno gallego a raíz del anuncio del presidente de la Xunta de su intención de acelerar el relevo de Xesús Palmou en la secretaría general del partido, tal como había pactado con Baltar para sofocar el amago de escisión de los críticos ourensanos. El acuerdo entre Fraga y Rajoy, que lanzó un pulso al presidente en favor de la continuidad de Palmou, garantiza que el comité ejecutivo del PP gallego ratificará hoy al número dos de los populares gallegos, pero no aclara por cuanto tiempo. Sólo el viaje de Rajoy a Santiago, a última hora de la tarde, conjuró un conato de revuelta en la Xunta en el que llegaron a posicionarse hasta cinco conselleiros. La reunión, que se prolongó durante media hora, finalizó con un escueto mensaje de Rajoy, que destacó que la crisis se ha resuelto «muy bien para el PP» y remitió las explicaciones sobre la entrevista a las que el propio Fraga facilite hoy en la reunión del comité ejecutivo de los populares gallegos. Fuentes próximas al presidente de la Xunta, indicaron que Fraga también quedó satisfecho. Ni desde la dirección nacional del PP ni desde la Xunta ofrecieron más detalles, salvo que el asunto deberá resolverse dentro del partido. El riesgo de rebelión en el Ejecutivo autonómico quedó desactivado. Xesús Palmou y López Veiga fueron los más explícitos en su intención de abandonar el Gobierno. Palmou salió de una breve reunión matutina con Fraga anunciando su determinación a salvar su «dignidade» política dimitiendo como conselleiro de Xustiza, tal como el viernes le había planteado al presidente. Minutos después, López Veiga expresaba su «coherencia» con una «posición xa coñecida» para secundar a Palmou en su marcha del Gobierno si éste era relevado en la secretaría del partido. Según el círculo próximo a Fraga, los conselleiros Pilar Rojo (Familia), José Manuel González (Sanidade) y el vicepresidente primero, Alberto Núñez Feijoo, también expresaron su descontento con la salida de Palmou. Aunque Feijoo (que después del paso de Rajoy por Monte Pío coincidió con él unos minutos en el Hostal dos Reis Católicos) descartó una posible dimisión. Todos esos movimientos se quedaron en amagos a la espera de la reunión de Fraga con Rajoy. Ese encuentro no ha aclarado si Palmou dejaría la secretaría general del PP tras los congresos de diciembre, como Fraga pactó con Baltar; o después de las autonómicas, como le pidió Mariano Rajoy. Uno de los dos tendrá que ceder.