«¿Por qué el Dépor acaba siempre mal con sus estrellas?»

Alexandre Centeno Liste
Alexandre Centeno A CORUÑA

GALICIA

La historia reciente del club coruñés ofrece numerosos casos de jugadores emblemáticos que, sin explicación aparente, terminan enfrentados con la entidad blanquiazul

30 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Arsenio, Bebeto, Djukic, Donato, Makaay, Djalminha Marcos Vales, Fran... Todos hicieron historia con el Deportivo. Pero estos personajes tienen otro nexo común: acabaron enfrentados con el club. La disputa surgida estos días entre el capitán y Lendoiro sirve para ampliar el capítulo de conflictos mantenidos por la entidad con algunas de sus principales figuras. Si por algo se ha caracterizado el Deportivo en los últimos años -además de por sus éxitos en el campo- es por los roces con sus estrellas. Pero, ¿por qué los idilios que acostumbran a vivir los equipos con sus jugadores más emblemáticos se transforman en divorcio cuando hablamos del Deportivo? Donato, uno de las últimas víctimas del enfriamiento en las relaciones club-plantilla no encuentra una respuesta: «Yo no sé qué pasa, pero parece que los más queridos siempre tenemos que salir por la puerta de atrás. A Fran le está pasando lo mismo que a Djukic, a Bebeto, a Djalma o a mí, entre otros», sostiene el autor del gol que dio la Liga al Dépor. Antes que el hispano-brasileño cayeron otros. Tras conquistar el primer título en la historia del Deportivo, la Copa del 95, Arsenio abandonó Riazor avergonzado, al comprobar que el hombre que semanas antes había fichado a Toshack para sustituirlo, declaraba que O Bruxo se iba porque quería. Con anterioridad a este episodio, Lendoiro había declarado en una entrevista: «Cuando llegué yo a este club, ya estaba Arsenio y ya estaba Riazor. Y no se había ganado nada». Quien no estaba en A Coruña era Djukic. El serbio, uno de los preferidos de la hinchada, acabó mal tras no llegar a un acuerdo para renovar el contrato que concluyó en el 97. Lendoiro acusó al balcánico de no cumplir con su palabra y el futbolista recordó antes de partir hacia Valencia que Bebeto y Arsenio también se habían encontrado con problemas. Precisamente el delantero bahiano protagonizó uno de los enfrentamientos más duros con Lendoiro. Cuando el Dépor ficha a Rivaldo en el verano del 97, el presidente acusa a Bebeto de haber encarecido la compra en 100 millones de pesetas. Furioso, el ídolo de la hinchada arremete contra Lendoiro, calificándolo de «traidor» y de «utilizar al Deportivo como trampolín político». Años después, jugador y presidente hicieron las paces y pactaron el regreso del punta. Dos mil personas se desplazan hasta el aeropuerto de Alvedro para recibir a la estrella canarinha cuando llegó para negociar. Sin firmar su contrato, fue incluso presentado en la plaza de Pontevedra y pasó el reconocimiento médico. Pero no hubo acuerdo final y el Deportivo anunció una demanda por incumplimiento de contrato. Nunca más se supo de ese juicio. Más información hubo del litigio que hace unos meses mantuvo Djalminha con el club. Una deuda con Hacienda, de la que al parecer debía hacerse cargo el Deportivo, acabó con los bienes del centrocampista embargados y ambas partes en los tribunales. Un juez dio la razón al futbolista, que tras la disputa obtuvo la carta de libertad. Por esta experiencia negativa a Djalminha no le sorprende la reacción de Fran y lo defiende: «El que cuestione su deportivismo está loco. Fran no haría eso si no tuviera la razón. Lo que tiene que hacer el presidente en vez de colgar en Internet el contrato es pagarle lo que le debe», sentencia. Son capítulos que Donato achaca a la falta de credibilidad con la que cuenta Lendoiro: «Yo no sé que ha pasado aquí, porque cuando yo llegué se podía hablar con el presidente y confiar en él. Pero por lo que veo ahora ya no. Uno no se puede fiar de lo que le dice». Donato, Fran, Arsenio, Djalminha, Bebeto, Djukic. Seis hombres que pasaron sus mejores años profesionales en el Deportivo y se labraron un espacio de honor en el corazón de la afición, pero a los que el destino deparó el mismo final: un enfrentamiento no deseado con los rectores del club. ARSENIO IGLESIAS Con él el Deportivo ascendió a Primera División, entró en Europa y ganó su primer título oficial, la Copa del Rey del 95. Tras esta conquista abandonó el club sin hacer ruido. BEBETO Dos mil personas recibieron a la estrella brasileña en Alvedro cuando a punto estuvo de regresar al Dépor. Un día después, abandonó A Coruña y sólo regresó de vacaciones. FRAN El único futbolista que participó directamente en todos los títulos conquistados por el Dépor denunció al club ante la AFE por unas diferencias económicas- DJALMINHA El centrocampista brasileño abandonó el club con la carta de libertad, después de haberlo demandado por el impago de una deuda que él mantenía con Hacienda. DONATO El hombre que marcó el gol que le dio la Liga al Dépor vio cómo las cifras de su contrato aparecían colgadas en la página web del club mientras negociaba su última renovación. DJUKIC Tras muchos meses de negociaciones, no alcanzó un acuerdo para renovar su contrato en el 97 y antes de partir para Valencia cruzó declaraciones con el presidente.