La Audiencia de A Coruña le da la razón a la fiscalía y dice que las acciones ofrecidas por el embajador de Grecia no garantizan su presencia en el juicio
28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Apostolos Mangouras, el capitán del petrolero Prestige, ha visto truncadas sus expectativas de poder residir en Grecia -su país natal- mientras no se celebra el juicio por el siniestro del buque que él gobernaba. La Audiencia Provincial de A Coruña ha dictado un auto que confirma en todos sus términos el que había emitido el Juzgado de Instrucción de Corcubión el pasado 30 de marzo, y que rechazaba las peticiones formuladas por la defensa del marino. Oposición de la fiscalía Ninguna de las partes, incluida la Abogacía del Estado, se oponía a la posibilidad de que Apostolos Mangouras pudiera residir en su país natal. Fue la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia la que consideró que las medidas ofrecidas por el embajador de Grecia no eran suficientes para garantizar su presencia en el juicio oral. Tanto el juzgado de Corcubión, como, ahora, la Audiencia le han dado la razón. La resolución -que cierra las puertas a poder permanecer en Grecia al capitán del Prestige- fue firmada por el presidente de la Audiencia de A Coruña, Ángel Judel Prieto. El magistrado se muestra extrañado de que la propia defensa del capitán impugne unas medidas cautelares (residir primero en A Coruña y después impedirle salir del territorio nacional) que ella misma solicitó para eludir la fianza impuesta de tres millones de euros. Rechazo El auto de Judel recuerda que las medidas cautelares fueron admitidas expresamente en este caso por el Tribunal Constitucional. El presidente de la audiencia coruñesa rechaza los argumentos esgrimidos en el documento remitido por el embajador de Grecia porque, «se mire como se mire -afirma-, no asegura la presencia del inculpado en juicio». Aunque garantizaba la presentación ante las autoridades griegas, «como no podía -añade el auto- ser menos», lo cierto es que sólo habla de posible aseguramiento de la presencia del capitán en el juicio. «Una frase -dice el magistrado- etérea».