Un Stradivarius en la basura

Barbara Celis D¿Amico CORRESPONSAL EN NUEVA YORK

GALICIA

La Filarmónica de Los Angeles recupera un violonchelo valorado en 3,5 millones de dólares que fue robado y estuvo a punto de convertirse en armario para discos

19 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Un violonchelo Stradivarius con más de 300 años de antigüedad ha estado a punto de convertirse en el armario para guardar discos compactos más caro de la historia. Melanie Stevens, una enfermera de Los Angeles, ignorante del valor del instrumento, se lo encontró la semana pasada en la basura y decidió llevárselo a casa para que su novio lo transformara en un extravagante armario para guardar sus discos. Lo tuvo en el maletero de su coche durante dos días antes de pedir a su novio que hiciera de carpintero. Una semana después descubrió al ver la televisión que su futuro mueble estaba valorado en 3,5 millones de dólares y había sido robado tres semanas antes del porsche de Peter Stumpf, el violonchelista principal de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles. «Gracias a Dios, mi novio no es muy rápido cuando le pido que arregle algo», dijo la joven, según indicó su abogado. Un ladrón en bicicleta «Soy el hombre más feliz del planeta. Su desaparición ha sido un peso terrible para mí», declaró Stumpf el martes durante una rueda de prensa en la que la que se anunció la recuperación del instrumento. Los Stradivarius son piezas únicas. Su creador, Antonio Stradivari, construyó sólo sesenta en su taller de Cremona (Italia) a finales del siglo XVII. El que desapareció el pasado 25 de abril en brazos de un ladrón en bicicleta cuya osadía quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona, había sido adquirido por la Filarmónica de Los Angeles hace más de treinta años y con él tocaban tanto Stumpf como Daniel Rothmuller, quien ha formado pareja desde hace 25 años con General Kid . Ese nombre lo adquirió el instrumento hace varios siglos, por la persona que se lo llevó desde Cremona a Inglaterra. «Recuperarlo ha sido un milagro. ¿Qué hubiera pasado si hubiera ido a parar a un camión de la basura?», se preguntaba esta semana Rothmuller. El reencuentro con General Kid provocó una fuerte ovación entre los miembros de la orquesta que, sin embargo, tendrán que prescindir de él hasta el próximo octubre puesto que su increíble aventura le ha provocado magulladuras diversas. «Tiene algunas grietas pero no hay razón para que no pueda restaurarse. Su sonido será tan bueno como antes del incidente» afirmó Robert Cauer, un técnico que ha servido de médico de cabecera de General Kid durante los últimos veinte años y que ayudó a la policía a identificarlo. «La idea de que se hubiera podido convertir en un armario para discos compactos es tan abominable que me pongo enfermo de pensarlo», aseguró Cauer. Con bisagra y estanterías Pero la enfermera Melanie Stevens parecía tener bastante claro su plan de rehabilitación para el Stradivarius. «Quería ponerle una bisagra y construir estanterías en el interior. Hubiera sido un armario muy elaborado. Ya sé que suena un poco loco», confesaba la salvadora del instrumento tras entregárselo a la policía. Consciente de que su historia podría resultar increíble, Stevens contrató a un abogado para evitar problemas antes de devolver a General Kid a sus propietarios originales. Ahora esta enfermera californiana podría ser recompensada con los 50.000 dólares que un donante anónimo había ofrecido a quien lo devolviera a la orquesta. Si le dieran el dinero «lo aceptaría gratamente», dice Stevens, quien asegura que con ellos montaría una fundación para que los niños aprendieran a apreciar la música. Pero de momento, la enfermera Stevens tendrá que esperar hasta que se cierre oficialmente la investigación policial, puesto que el ladrón del instrumento sigue en paradero desconocido.