Telefónica no da línea en pleno centro de Vilanova

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

GALICIA

VÍTOR MEJUTO

En la calle A Basella sólo algunos residentes disponen del servicio. El resto tiene que recurrir a los móviles y carece de acceso a Internet

10 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

En la época de las nuevas tecnologías, los vecinos de la calle A Basella, en Vilanova, carecen de línea telefónica. A sus numerosas reclamaciones Telefónica sólo ha respondido que no dispone de la infraestructura necesaria para ofrecerles el servicio. De eso hace ya dos años. Mientras, los residentes de esta zona, ubicada en pleno casco urbano, no pueden conectarse a Internet «o enviar un fax», denuncia Manuel Janeiro, uno de los afectados. Los problemas llegaron cuando los vecinos se instalaron en un nuevo edificio. Entonces, Janeiro solicitó a la compañía el cambio de su antigua línea para su nueva vivienda. En seguida le dijeron que le enviarían a un técnico para realizarlo. Dos años después siguen esperándolo. «Ao ver que pasaba o tempo e nadie viña, comenzamos a chamar para reclamar que nos instalaran o teléfono», explica. Después de dar muchas vueltas, consiguió llegar al director de procesos comerciales. «Le informo que su petición se halla pendiente de un proyecto de ampliación de red», rezaba el escrito de contestación que recibió en agosto del 2002. Recurrió entonces a la oficina de atención al consumidor del Concello de Vilanova. Pero tampoco hubo suerte. «Lamento comunicarles que carecemos de la infraestructura suficiente para facilitarle el servicio solicitado», le explicaban en octubre del mismo año. Ahí quedó todo. Los de Consumo le dijeron que nada más podían hacer por él y la compañía no volvió a dar señales de vida. «Nin siquiera se molestaron en avisarme de que non podía ter teléfono», se queja. Lo curioso es que el resto de los edificios de la calle A Basella sí disponen de este servicio. «Deberon quedar sen líneas e agora, por uns veciños, non amplía», critica Janeiro al tiempo que asegura que en breve habrá más bloques nuevos en el vial y con ello el número de afectados será mayor. Por lo de pronto, ha tenido que trasladar la oficina de su casa «porque non podo nin mandar un fax». Tampoco puede alquilar el bajo del edificio: «A ver a quen llo alugas sen teléfono», lamenta.