Un rally organizado por y para miembros de la elite mundial acaba su paso por España con cinco detenidos por circular a 250 kilómetros por hora en una autopista catalana
10 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La llaman la Gum Ball 3000. Dicen que es la carrera de coches con más glamur del mundo, porque en ella sólo participan multimillonarios de todo el mundo en deportivos de marcas de superlujo, como Ferrari, Lamborghini, Bentley, Mustang o Porsche. Pero tiene un problema: es ilegal y se realiza por autopistas llenas de vehículos. Este fin de semana, el paso por las costas catalanas de los 165 bólidos que participan en la edición de este año ha acabado con cinco conductores detenidos por los Mossos d'Esquadra de Tarragona y otros treinta multados por conducción temeraria. Todos ellos habían rebasado los 200 kilómetros por hora y en muchos casos incluso los 250 para espanto y pavor de los relajados conductores domingueros que encontraban a su paso. Algunos de estos conductores fueron quienes avisaron a los Mossos d'Esquadra y dieron testimonio, lo que permitió la detención de cinco de los pilotos de la jet (británicos y canadienses) que, acusados de un delito contra la seguridad en tránsito, han tenido que pasar una noche en comisaría. Acusados por la Generalitat Ayer por la tarde, sus coches, un Ferrari, tres Porsche y un BMW con matrículas alemanas, permanecían en las dependencias de los Mossos. Sus pilotos habían sido puestos a disposición judicial y, según la consellera de Interior, Montserrat Tura, la Generalitat se presentará como acusación particular en el proceso en que varios testigos declararán que los deportivos sí estaban haciendo carreras en la autopista. Empresarios, actores, cantantes, modelos o, simplemente, multimillonarios de todo el mundo, iniciaron el pasado día 5 de mayo la carrera en París para cruzar España hasta Marrakech y retornar por la costa mediterránea hasta Cannes, donde llegaron ayer para asistir al festival de cine. Entre los participantes -que tuvieron que pagar 12.000 euros para competir, una propina en comparación con sus cuentas corrientes-, se dejaron ver el actor Adrien Brody (protagonista de El pianista , de Roman Polansky), la modelo Jodie Kidd, el cantante británico Jamiroquai y la princesa Tamara Czartoryski Borbón. Después de cada jornada los participantes el la Gum Ball 3000 se han alojado en los mejores hoteles de Europa, han celebrado exuberantes fiestas, fueron recibidos por el rey de Marruecos e incluso se detuvieron en Madrid para desayunar con el matrimonio Beckham. Con detectores de radares Aunque supuestamente no se trata de una carrera, según el anuncio que hacen en su web, la realidad es que tienen que cubrir tres mil millas en seis días y las velocidades que alcanzan son de Fórmula 1. «Uno de ellos cubrió los más de 250 kilómetros entre Sagunto y Cambrils en 52 minutos, a más de 250 kilómetros por hora», asegura Carlos Férnandez, uno de los portavoces de los Mossos. La gendarmería gala ya había avisado la semana pasada que había multado a varios conductores que tenían detectores de radares en sus vehículos. De hecho, conseguir esquivar el mayor número posible de patrullas de policía es uno de los méritos de los que se vanaglorian los participantes. Pero no evitar una de las patrullas tampoco supone mucho problema. «Para ellos es una aventurilla más, por decirlo así», comenta Carlos Fernández. «Algunos conductores fueron multados con mil euros. Sólo se reían y seguían su ruta. No les importa. Para ellos, mil euros es como para nosotros cinco euros», añade. De hecho, la organización de la Gum Ball 3000 cuenta con en equipo de rodaje de vídeo para hacer una película de todos los avatares de los seis días. Y no perdió detalle de las detenciones, en las que los pilotos millonarios no perdieron las mejores de las sonrisas, no como las autoridades de tráfico ni los otros automovilistas.