La Lei do Solo establece que se fijarán perímetros de protección en función de las condiciones de cada zona Tendrá capacidad de decisión en esa franja por ser de interés autonómico
09 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l Gobierno autónomo prepara un plan específico para ordenar el urbanismo en el litoral gallego, el territorio más afectado por la anarquía constructiva y la desidia administrativa que han degradado el paisaje gallego. Ese plan, previsto por la Lei de Ordenación Urbanística e Protección do Medio Rural, desarrollará la potestad de la Xunta para decidir en cada planeamiento urbanístico qué puede edificarse en un área de protección de costa de 500 metros. Para ello, esa franja de terreno tendrá consideración de zona de interés autonómico y será, por tanto, de incidencia supramunicipal. La Consellería de Política Territorial pretende sacar a concurso la elaboración del plan en junio próximo, con el objetivo de que pueda quedar aprobado a finales del 2005. El plan delimitará perímetros de protección del suelo costero de acuerdo con las condiciones de cada zona. Esas decisiones se fundamentarán en un estudio pormenorizado de la situación del litoral gallego. A partir de ese diagnóstico previo, el plan de ordenación litoral precisará, por ejemplo, qué terrenos son aptos para instalaciones de acuicultura, para aprovechamientos turísticos, para construir paseos marítimos o para el desarrollo de las actividades propias de la costa. Recuperación patrimonial La planificación señalará también edificios de valor patrimonial que pueden ser recuperados para usos turísticos, como salinas o antiguas fábricas de conservas. El director xeral de Urbanismo, Martín Fernández, sostiene que el objeto del plan del litoral es «ordenar e dar prioridade ás actividades no solo rústico. Non se trata de restrinxir a edificación. Nós temos que ter acuicultura en Galicia, pois vamos a indicar cales son as zonas máis axeitadas para elo», explica Fernández. El director de Urbanismo subraya que el plan litoral impondrá condiciones que, en conjunto, serán menos restrictivas que las que ha incorporado la nueva Lei do Solo, aprobada en diciembre del 2002 y que sustituye a la de 1997. «Nunhas zonas será máis restrictiva, pero na maioría menos», siempre de acuerdo con las características y el valor medioambiental de cada parte del territorio y los posibles usos urbanísticos. Freno transitorio La norma autonómica, ahora en fase de alegaciones de los sectores implicados para su modificación, ya incorporó una medida transitoria orientada a frenar el deterioro del litoral hasta la aprobación del plan. La nueva ley amplió a 200 metros el perímetro de suelo rústico protegido en las zonas de costa. Mientras no comience a aplicarse el plan litoral, la legislación gallega restringe la urbanización en esa franja a usos muy concretos. Galicia avanza así en una política más proteccionista que la estatal. La Ley de Costas del Estado sólo limita la edificación en un área de 100 metros a actividades vinculadas al mar. En suelo urbano, la franja se reduce a 20 metros. La vieja Lei do Solo, la que el Parlamento gallego aprobó en 1997, ya marcó el camino por el que la Xunta quería avanzar. Determinó que todos los proyectos que no tenían aprobado el plan parcial quedaban enmarcados en el suelo rústico de protección de costa. Excepcionalidad La legislación gallega también establece, en esa área de protección, un mecanismo de la excepcionalidad si el concello lo justifica. Burela y Viveiro ya adelantaron a Política Territorial que solicitarán trato especial por su escasez de suelo. La Comisión Superior de Urbanismo decidirá al respecto.