El dirigente socialista recurre a la ironía para explicar cómo son las relaciones con la Consellería de Cultura
02 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Al socialista José López Orozco le llaman «el alcalde filósofo» no sólo porque es catedrático de Filosofía, sino porque va por la calle y dialoga, reflexiona y debate con los vecinos de mil y una cuestiones locales. Advierte de que sus respuestas serán largas, pero es de un escueto que llama la atención: tiene las cosas claras y las suelta con las palabras justas. Ironiza sobre la Consellería de Cultura y asegura: «El problema no es Santiago, sino la descoordinación de la Xunta". -¿Qué le parece el programa de actos del Xacobeo? -Sin conocerlo totalmente -porque me enteré de él a través de la prensa-, bueno, pues está bien. Lo que parece que viene a Lugo, aunque haya algunas atracciones que ya estuvieron aquí en el San Froilán, puede tener éxito. -¿Y lo más interesante es...? -Los grupos que vienen a cantar fundamentalmente para los jóvenes, la música moderna: El Canto del Loco, creo que también está anunciado David Bustamante... -¿El Fórum de Barcelona puede ser una dura competencia? -No. No porque el Xacobeo está muy acreditado en toda Europa, en todo el mundo. Se ha hecho una buena publicidad, y el Fórum es algo muy reciente. -También es flor de un día la Eurocopa y puede restar visitantes. -Al contrario. Portugal está a un tiro de piedra de Galicia. ¡Aprovechémoslo! -Siempre en el terreno xacobeo, ¿cómo son sus relaciones con la Consellería de Cultura? -¿Relaciones? -Sí, me refiero a si... -¿Relaciones? -¿Esa es su respuesta? -¡Claro! -Entiendo la ironía, pero, ¿qué le reprocha usted? -El no reunirse con los ayuntamientos y el trabajar en común, como hacen las instituciones maduras en un país democrático. -¿Ninguna petición material? -Sí, y la hemos cursado ya por escrito en diversas ocasiones. -Repítamela. -Recorrimos el Camino Primitivo en lo que se refiere a Lugo y necesita alguna remodelación. Y es obligación de los señores del Xacobeo llevarla a cabo. Por lo de ahora no se han movido. -¿Y ustedes se quedan de brazos cruzados? -Nosotros lo hemos señalizado y hemos comenzado el desbroce, pero se necesita una mayor colaboración de la Sociedade Anónima del Xacobeo (entidad dependiente de la Xunta). -¿El Camino Primitivo es el hermano pobre? -Indudablemente. -¿Y de quién es la responsabilidad? -Puede ser que de todos, que no hayamos mirado lo suficiente por él, pero es que hay una apuesta muy clara de la Xunta por el Camino Francés. -Sin embargo, la Diputación de Lugo trabajó todos estos años por los caminos de la provincia. -Sin duda. Estoy de acuerdo con esa aseveración. Y el pasado jueves, en una reunión de alcaldes, se puso sobre la mesa la futura colaboración a través del Inlude (Instituto Lucense para o Desenvolvemento) centrada en los caminos de Santiago que pasan por la provincia. -Dicen que Santiago lo absorbe todo. -No, no, ahí no estoy de acuerdo. Santiago es la capital de Galicia, el punto de destino, y si no existiera Santiago no existirían los caminos. El problema no es Santiago. -¿Cuál es entonces? -La descoordinación institucional, cuando la Xunta tenía que propiciar lo contrario. -¿Cómo está el Camino Primitivo en su término? -Se lo decía antes: señalizado, lo hemos señalizado nosotros. -¿Todo? ¿No hay pérdida? -Todo. No, no, no hay pérdida. Contamos con un albergue y tenemos a la entrada de la ciudad una oficina de información, hemos hecho publicidad para que cuando los peregrinos entren en el término conozcan los monumentos más importantes, hemos hecho publicidad fuera de Galicia... Por lo tanto, hemos trabajado. Y luego hemos pedido a la Sociedade Anónima que haga los arreglos más profundos, que le corresponden a ella. -Dígame una razón para hacer el Camino Primitivo y no los otros. -No hay ninguna razón. Yo creo que es posible con la colaboración para trabajar en todos. -Me refiero a andarlos. -¡Ah, pensé que hablaba de obras de infraestructura! Primero, porque es el primer camino. Segundo, porque tiene un paisaje maravilloso. Tercero, porque es el menos conocido. Cuarto, porque tiene una historia.