Ponteceso se queda sin «ponte»

Marta Valiña CARBALLO

GALICIA

27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?os municipios de Cabana y Ponteceso están separados por un puente de apenas 60 metros de largo edificado en el siglo XIX sobre otro, al parecer, de origen romano. Desde ayer, la distancia se ha incrementado. Los vecinos no pueden cruzar el río Anllóns como lo hacían, y para pasar de una orilla a otra deben dar un rodeo que, según la Consellería de Política Territorial, supone 5,7 kilómetros más, aunque, según el cuentakilómetros, en realidad son 10. Todo se debe a que ayer, por fin, comenzaron las obras de reforma del viaducto. Cuando se reabra -el próximo 25 de junio, según lo previsto-, el puente tendrá doble carril -hasta ahora los vehículos no podían pasar simultáneamente-, una pasarela peatonal y permitirá el paso de camiones, que desde hace años debían dar un rodeo para no dañar la estructura de la construcción. Y los vecinos de Ponteceso, sobre todo los empresarios, han puesto el grito en el cielo. No porque no crean que las obras son necesarias, sino porque dicen que el rodeo para pasar de un lado a otro supondrá «importantes perdas económicas». Y como la pela es la pela, han creado una comisión para conseguir que se coloque un puente provisional al lado del actual. Los comerciantes ven viable la instalación «porque isto non é Catoira, e moito menos o río Kwai». Y han contactado con varias empresas y saben que colocar el pontón costaría 52.000 euros. Según la Xunta, los empresarios olvidan que un puente necesita cimentación, algo imposible en esa zona «ni técnica ni medioambientalmente». Y mientras los comerciantes negocian con el Ejército, ayer se iniciaron las obras. El alcalde prometió que se trabajará día y noche y que intentará que las máquinas se retiren los fines de semana para permitir el paso de coches. Pero el encargado de la reforma, aseguró ayer que esa posibilidad será prácticamente imposible. Y así siguen Cabana y Ponteceso: tan cerca y tan lejos.