Un centro tan virtual que ni siquiera funciona

M. Cheda ENVIADO ESPECIAL

GALICIA

05 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

En O Cebreiro, cualquier ruptura de lo cotidiano termina convirtiéndose en noticia, como sucedió con la fugaz visita al pueblo que realizó la conselleira de Voluntariado el pasado 16 de febrero. Aquella mañana, Pilar Rojo cruzó Galicia de oeste a este para inaugurar un chiringuito curioso: el Centro de Información Virtual do Peregrino, una especie de cíber gratuito destinado a uso de los caminantes. Aunque tan virtual es, que ni siquiera funciona. Hace ahora cinco semanas, dentro de un señor hórreo cedido por la asociación cultural Santo Grial, la Xunta instaló dos ordenadores fardones: pantalla planísima, tropecientos megas de memoria, un sistema operativo más potente que el brazo de Popeye, conexión megaveloz a Internet... o sea, lo más de lo más. Poco después llegó Rojo y, acompañada de un nutrido séquito, dio por estrenado el servicio. Las cosas marcharon relativamente bien durante cinco días, lo justo como para hablar de éxito inicial. Pero luego se torció todo. «Esto lleva parado casi desde el principio porque falta potencia eléctrica; cuando encendemos, salta el automático», explicó ayer Pablo Núñez, uno de los dos jóvenes encargados de gestionar el recinto. «Ya hemos avisado a nuestra coordinadora -agrega-, y hoy vino aquí un técnico, pero no pudo solucionarlo». Una portavoz oficial de la consellería admitió que las computadoras han fallado, salvo el 25, desde el 21 de febrero en adelante. «Mañá irá unha persoa a revisar toda a rede e proximamente poráse maior potencia no hórreo, aínda que xa se fixo unha ampliación», aseveró la misma fuente, para luego abundar: «Hai que ter en conta tamén que é a primeira liña RDSI que se instala nese lugar, e que iso trae problemas consigo». Pedrafita do Cebreiro es, junto con Portomarín, O Pino y Santiago, uno de los cuatro concellos dotados de complejos informáticos para romeros. Éstos forman parte del programa Xacovol, una iniciativa con la que la Administración autonómica pretende reclutar a 9.000 voluntarios este año y asignarles diversos cometidos en la ruta jacobea, mayormente tareas de vigilancia medioambiental.