Los testimonios de un año convulso

La Voz

GALICIA

El mundo a los cuatro vientos

13 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

PRIMER PREMIO DEPORTES. El partido de fútbol entre hombres amputados en Sierra Leona le valió el galardón al norteamericano Adam Nadel. PRIMER PREMIO. El francés Jean-Marc Boujou tomó esta fotografía de un detenido iraquí tratando de consolar a su hijo en un campo de prisioneros en Najaf. PRIMER PREMIO RELATOS DE ACTUALIDAD. El chino Lu Guang retrató a dos hombres en una aldea que padece el sida en Henan, en China. «Sin armas ni sangre». Así definió el jurado del World Press Photo la instantánea que eligieron ayer en Amsterdam como la mejor fotografía de prensa del año. Como siempre, hay una historia detrás de la imagen. La tomó el 31 de marzo el francés Jean-Marc Boujou para la agencia norteamericana Associated Press en un campo de detenidos en Najaf, Irak. Un hombre, preso y a quien han cubierto la cabeza, trata de consolar a su hijo. «Se ha premiado el carácter humano que refleja la imagen conmovedora de un padre protegiendo a su hijo asustado», declaró Elena Ceratti, del jurado. Otras fotografías galardonadas se tomaron en Irak, y la sangre y las armas hicieron su aparición. La situación de los hospitales o el luto en los funerales entraron en la selección de imágenes. Pero no todo fueron guerras en la edición de este año. Es cierto que se notaron sus secuelas, pero también concurrieron a concurso instantáneas procedentes de países como China, Rusia o la República Checa, un factor que agradó al jurado. En total, se presentaron 4.176 fotógrafos profesionales de 124 países, cuyos trabajos son el testimonio y termómetro a la vez de lo que ocurre en el mundo. PRIMER PREMIO RETRATOS. Dick Danzinger, del Reino Unido, congeló frente a frente para «The Times» a George Bush y Tony Blair. TERCER PREMIO DEPORTES. También fue a parar a Australia. Lo ganó un portfolio del fotógrafo Graig Golding, con esta imagen acuática. PRIMER PREMIO DEPORTES. El jugador Yannick Bru lo debió de pasar mal en la melé, pero contribuyó a que el australiano Tim Clayton se llevase el premio.