El sacerdote recurrió al alto tribunal para solicitar su absolución La acusación culpa ahora al párroco, condenado por abusos, de cometer dos agresiones sexuales
29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El fiscal de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que ayer revisó en Madrid el caso del cura condenado a 15 años de cárcel por abusar de seis menores en Baredo, pidió a los magistrados que aumenten la pena al imputado. Al estudiar el recurso, la acusación pública se ha percatado de que dos de los menores no sufrieron abusos, sino agresión sexual, un delito más grave. Para el ministerio fiscal, el párroco Edelmiro Rial ejerció la fuerza para mantener relaciones sexuales con dos de los menores en el año 2000. Cinco de las víctimas eran sacristanes y otro un alumno de Religión en el colegio. Al parecer, en uno de los casos llegó a haber penetración. El fiscal se adhirió a los argumentos de la acusación particular, que representa a las víctimas y sus familias, la cual aumenta a tres el número de violaciones con fuerza. En caso de que el Tribunal Supremo considere probados los hechos, el castigo podría elevarse hasta más de veinte años de prisión. La defensa El abogado de Rial, quien fue ingresado hace ocho meses en la prisión de A Lama, rechaza las acusaciones y pide la libre absolución. El letrado Miguel Ángel Cocero mostraba ayer su «esperanza» en conseguir la libertad del párroco «por falta de pruebas» y alegó que las víctimas se contradijeron. Éste calificó de «mala» la redacción de la sentencia de la Audiencia en Vigo. Cocero está dispuesto a llegar al Tribunal Constitucional para sacar al cura de la cárcel. Además, la defensa criticó que el Supremo se limitase a examinar documentos sin repetir la prueba. La defensa del Obispado de Tui-Vigo, responsable civil subsidiario, pidió que el Supremo revoque el pago de 44.000 euros de indemnización a los menores, porque la mayoría de los hechos ocurrieron en la casa del cura y no en la sacristía. Edelmiro Rial fue juzgado en febrero del 2003 y la Audiencia ordenó un mes después su ingreso en prisión por riesgo de fuga. Sus parroquianos de Baredo enviaron a la Audiencia más de dos mil firmas en su apoyo. El párroco, de 40 años, adelgazó 30 kilos en el módulo de A Lama y la defensa pidió sin éxito su excarcelación para ser atendido por los médicos. El alto tribunal ya ha incrementado la pena a varios condenados por la Quinta Sección de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, que presentaron un recurso.