Por culpa de un libro en blanco

María Cedrón ENVIADA ESPECIAL

GALICIA

Lorraine Thomson, profesora en una universidad australiana, compró un libro en Canberra escrito por Shirley McLaine. La obra relataba las sensaciones de la actriz norteamericana en el Camino de Santiago, una ruta que había realizado en 1993 acompañada por un séquito de guardaespaldas, durante el primer Xacobeo. Lorraine se enganchó a sus páginas, pero cuando ya sólo le faltaban veinte hojas para el final se llevó una sorpresa. «Era una edición barata -explica - y las últimas veinte páginas estaban en blanco». Lorraine sólo pudo leer hasta la llegada de la protagonista de Magnolias de acero a O Cebreiro. Después, todo era un espacio en blanco. La casualidad editorial fue como un aviso para Lorraine, quien en lugar de comprar otro libro decidió abrir un poco más su bolsillo y adquirir un billete de avión a Madrid para ir luego hasta la puerta del Camino en Galicia. Podrá escribir así su propio final para el libro de Shirley. Es posible que también cuente su experiencia en alguna de sus clases o que incluso edite su propia obra sobre la Ruta Jacobea en Galicia. Pero Lorraine no vino sola. La acompañan sus sobrinos Giles y Bronwyn Thomson y los también profesores Annete y Edward Quay. Los cinco han llegado a Galicia con el tiempo justo para realizar la Ruta. «El mundo es cada vez más pequeño -comenta Edward- y, aunque vivimos en el otro extremo del mundo, el avión nos permite llegar aquí en veinticuatro horas (las mismas que llevaría llegar en autobús a Suiza desde Pedrafita) . Merece la pena». Desde el aeropuerto de Barajas, estos cinco australianos tomaron un autobús hasta Pedrafita en la madrileña estación del sur. Allí, en el último concello gallego antes de León, comenzaron su ascenso a pie hasta el santuario de O Cebreiro. Al principio, la niebla los despistó, pero pronto consiguieron llegar hasta la iglesia, donde adquirieron las credenciales para obtener la compostela. Ése fue su primer contacto directo con el Camino, un viaje que, por la meteorología, se les presentaba duro, pero que tenían muchas ganas de hacer.