Desmantelada en Santa Comba una red que extorsionaba a prostitutas

la voz | santiago

GALICIA

Se trata de la ramificación gallega de una organización mafiosa que opera a nivel internacional Las mujeres tenían que pagar cada semana entre 100 y 150 euros a la banda

05 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Entre 100 y 150 euros cada semana era el canon que se veían obligadas a pagar varias mujeres que ejercen la prostitución en las cercanías de Santiago a una red internacional de extorsionadores, cuya ramificación gallega ha sido desmantelada por la Guardia Civil. Se trata de cinco individuos muy violentos, cuatro lituanos y un cubano, que no dudaron en destrozarle la cara a una de las víctimas para conseguir su objetivo monetario. En el juzgado de Negreira prestaron declaración ayer por la mañana los cinco, acusados de pertenecer a una red dedicada a la explotación de mujeres. Fue un cúmulo de circunstancias lo que permitió que la Guardia Civil los interceptara, después de un suceso ocurrido en la tarde del jueves. Según informó el instituto armado, ese día una muchacha sudamericana llamó por teléfono desde la localidad de Santa Comba a la Central Operativa de Servicios de la Guardia Civil de A Coruña, a través del número 062. Pidió auxilio y contó que unos individuos, armados con una pistola, habían entrado a la fuerza en su casa de Santa Comba y que habían agredido brutalmente a su compañera de piso, una chica procedente de un país del Este de Europa. Ambas trabajan en dos clubes de alterne situados en la carretera que une Portomouro con Santa Comba. Según lo que contó la testigo, los individuos buscaban a palos información sobre otra mujer, posiblemente una prostituta que no pagó el impuesto que estos individuos recaudan periódicamente y que, al parecer, abonan a su vez a una mafia internacional dedicada al tráfico de seres humanos, cuya finalidad es la explotación sexual. La Guardia Civil actuó rápido. Tanto que cuando los agentes llegaron a la vivienda, los agresores todavía estaban en el edificio, concretamente en el ascensor. Aunque dos de ellos consiguieron escapar aprovechando el forcejeo con los guardias, las investigaciones realizadas en las horas siguientes desde el Servicio de Policía Judicial de la Guardia Civil de Santiago y Noia permitieron detenerlos a todos. Los arrestos se realizaron tanto en la propia villa del Xallas como en O Milladoiro (municipio de Ames), donde residían, al menos, dos de los detenidos. La violencia con la que se emplearon en sus acciones quedó patente en la joven agredida, que tuvo que ser evacuada a un centro hospitalario compostelano en estado grave. Uno de los guardia sufrió además serias lesiones en una rodilla.