Los psiquiatras del Hospital Clínico de Santiago intentan averiguar qué pudo pasarle por la cabeza a una vecina del municipio coruñés de Ames que intentó, supuestamente, acabar a hachazos con la vida de su madre. Ambas mujeres se llaman y se apellidan igual, sólo que la agresora tiene 54 años y la agredida ochenta. Eran las seis de la tarde del pasado martes cuando la Policía Local de Ames era requerida por la Guardia Civil para que se desplazase a una casa situada en la parroquia de Castelo donde, al parecer, una mujer había herido a otra con un arma blanca. Hasta ese momento, poco más se sabía. La patrulla que acudió al lugar se encontró con una escena terrible: dentro de la vivienda, una mujer mayor se encontraba sentada en una silla. Presentaba heridas en la cabeza y en una de sus manos tenía un hacha. Cuando los agentes le preguntaron qué le había pasado, la anciana respondió: «Foi a miña filla». La hija no estaba muy lejos. Los policías la encontraron en una habitación de la casa, donde las dos mujeres viven en compañía de otras dos jóvenes, hijas de la supuesta agresora. Sin resistencia La hija no ofreció resistencia y no hizo más que confirmar a los agentes lo que ya había avanzado su madre: que ella misma era quien la había golpeado con el hacha, sin más. La Guardia Civil la detuvo y, en principio, está acusada de sendos delitos de homicidio en grado de tentativa y de lesiones contra su madre. La octogenaria fue trasladada al Hospital Clínico de Santiago por una ambulancia del 061. En el examen médico al que fue sometida se comprobó que sólo había sufrido cortes superficiales de carácter leve. La agresora también fue llevada al mismo centro hospitalario por la Guardia Civil, pero quedó ingresada en la unidad de psiquiatría ante la posibilidad de que presente algún tipo de alteración. El juez de guardia de Santiago tomará declaración a la mujer en función de cómo evolucionen su estado y facultades mentales en los próximos días.