Aznar vincula el progreso de Galicia a la «estabilidad» del Gobierno del PP

La Voz

GALICIA

Xoan A. Soler

Renueva el compromiso con esta comunidad y previene contra «concesiones» que mermarían su desarrollo Fraga enarbola el Plan Galicia ante los que «buscaron ventaja política» en el «Prestige».

03 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

José María Aznar supeditó ayer el progreso de Galicia a la continuidad del marco de estabilidad conquistado por el Gobierno del PP. Frente a esa solvencia que, apuntó, permitió al Ejecutivo responder a la catástrofe del Prestige con «un plan de futuro para garantizar el progreso y bienestar de los gallegos», Aznar alertó con una inequívoca clave electoral de que «cualquier concesión a la incertidumbre y a la inestabilidad, por pequeña que sea, acabará por mermar nuestras posibilidades». El presidente del Gobierno, que inauguró en el municipio coruñés de Teo los trabajos de un tramo del corredor atlántico de alta velocidad, hizo balance del grado de ejecución de las obras programadas en el Plan Galicia, aprobado en enero con una inversión adicional de 5.200 millones de euros. Aznar se remontó al inicio de la crisis que desencadenó esas inversiones para proclamar que, un año después, ha quedado superada. «Esta tierra acaba de pasar momentos muy difíciles, provocados por el mayor accidente medioambiental de nuestra historia», relató. El jefe del Ejecutivo significó que las infraestructuras en marcha le darán a Galicia el «impulso de modernidad que requería». Aderezó su intervención con obras, presupuestos y plazos para concluir que las actuaciones previstas «avanzan a buen ritmo». Pero Aznar no limitó el balance al aniversario del Prestige. Repasó también la gestión de infraestructuras en la que es su última legislatura en la Moncloa. El gasto en obras en los últimos cuatro años suma 54.600 millones de euros, frente a 48.600 previstos. Fraga fue aun más explícito. Señaló que, doce meses después de la catástrofe, los hechos han puesto en su sitio «a aquellos que estaban interesados en resolver un grave problema y a los que descaradamente pretendieron sacar ventaja política de una desgracia». Sentenció que, a la vista de los trabajos, «queda claro quien soluciona los problemas con hechos y quienes pretenden hacerlo con manifestaciones y pancartas». Fraga reprobó a los que decían que el Plan Galicia «era fume», y resolvió que esta tierra «ha salido reforzada de la crisis».