El mundo a los cuatro vientos Un ferrocarril japonés bate el récord de velocidad al circular a 560 kilómetros por hora gracias a una tecnología que le permite levitar sobre los raíles
18 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Circular en tren a 560 kilómetros por hora. El milagro se hizo posible ayer en Japón, en donde un ferrocarril Maglev de una compañía privada alcanzó esa velocidad durante una prueba realizada en la ciudad de Yamanashi, al oeste del país, en donde hoy se intentará volver a batir un récord muy relacionado con la tecnología que utilizan este tipo de trenes para moverse. La velocidad alcanzada ayer por el convoy, en el que no viajaban personas, superó en ocho kilómetros por hora la registrada por un ferrocarril del mismo tipo en 1999. En aquella ocasión, un vehículo ocupado consiguió circular a 552 kilómetros por hora. Los trenes Maglev funcionan gracias a un sistema «de levitación magnética», fundamentado en el principio físico que lleva a repelerse a dos imanes del mismo polo. El sistema, basado en un tipo de tecnología desarrollado inicialmente en Alemania pero que no acaba de conseguir una aplicación comercial, permite que los vehículos floten literalmente en el aire, con lo que se evita el frenado que el rozamiento provoca en los trenes de tecnología convencional. La apuesta de Shangai La compañía que ayer se adjudicó el nuevo récord lleva años demostrando las posibilidades de un tipo de tren elegido también por las autoridades locales de Shangai para unir la metrópoli financiera china con el moderno aeropuerto de Pudong. A principios del próximo año, un ferrocarril magnético Maglev construido por las compañías alemanas Thyssen-Krupp y Siemens cubrirá los 30 kilómetros que separan ambos puntos en apenas 8 minutos al circular a 430 kilómetros por hora. La entrada en funcionamiento de este servicio hará realidad el sueño de las empresas Thyssen-Krupp y Siemens, ya que en Alemania el proyecto, discutido durante más de dos décadas y bautizado con el nombre de Transrapid, nunca ha pasado de su fase de pruebas en un corto tramo en el norte del país. En realidad, el tren de levitación o flotación magnética nunca ha superado -tanto en Alemania como en otros países que, como España, lo investigan desde antes- sus problemas de aplicación práctica y viabilidad económica, aunque su punto de partida teórico es, en principio, impecable: el rechazo de polos eléctricos del mismo signo -en este caso instalados en raíles y ruedas- disminuiría el peso del convoy y el rozamiento, lo que permitiría un transporte mayor con menos esfuerzo mecánico. En Alemania, el proyecto sigue parado casi un cuarto de siglo después de que fuera presentado en la Exposición Internacional de Transportes en Hamburgo, en 1979.