Crónica | Estafa en la línea telefónica Un hombre de Ordes está acusado de conectar su línea a la del vecino y realizar 1.300 llamadas en cinco meses por importe de novecientos euros
23 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ay quien se toma al pie de la letra esos anuncios que recomiendan ahorrar al máximo en la factura de teléfono y no pagar ni un euro más de lo estrictamente necesario. Y si no se paga nada, mucho mejor. Un vecino de Ordes que quiso llevar al último extremo el ahorro en la factura telefónica se enfrenta ahora a un proceso por estafa, del que deberá responder después de que la denuncia de un vecino lo haya puesto en un brete. Agentes de la Guardia Civil de Ordes imputan a J.?V.?G., de 33 años y vecino de la localidad, un delito de estafa por alterar supuestamente las conexiones del cajetín telefónico ubicado en el portal de su edificio con un único objetivo: que pagara la factura uno de sus vecinos. Según informó la Guardia Civil, desde que Telefónica le cortó el servicio por impago de facturas al ahora imputado, este individuo intentó, supuestamente, buscar una salida a una incomunicación impuesta que no estaba dispuesto a asumir. La elección de una línea telefónica recién instalada a su vecino, y sin apenas consumo, fue una solución perfecta, mientras duró. La víctima se encontró, de la noche a la mañana, con que su infrautilizada línea se había dilatado considerablemente: de pagar apenas el mínimo pasó a recibir una factura en la que la compañía le reclamaba 900 euros por haber efectuado más de 1.300 llamadas. El hombre, desconcertado y con una gruesa factura en la mano, acudió a la Guardia Civil para esclarecer el hecho. Caso resuelto en un día El gasto facturado comprendía los meses de junio a octubre de este año. La víctima lo denunció el martes y, al día siguiente, la Benemérita ya había esclarecido el caso. Los agentes no necesitaron de grandes especialistas en telecomunicaciones. Lo aclararon todo los técnicos de Telefónica que acudieron al portal. Según explicaron, pudieron comprobar cómo los cables de la línea del detenido estaban conectados a la acometida del agraviado, de forma que éste podía llamar y llamar, horas y horas, sin que le costase nada. Claro que en su defensa el procesado dijo que en ningún momento había manipulado los cables, sino que un buen día llegó a casa y se encontró con que el teléfono que le habían cortado volvía a funcionar. Como por arte de magia. Si bien las investigaciones de la Guardia Civil ya apuntaban a J.?G.?V. como supuesto autor de los hechos antes de que realizasen la comprobación los técnicos de Telefónica, la posterior revisión que éstos realizaron no vino sino a confirmar los cargos al detenido. Se desconoce si el hombre hizo uso de la llamada gratuita que conceden las fuerzas de seguridad a los detenidos.