Maquillaje en el tramo más siniestro

Miguel Á. Rodríguez VIGO

GALICIA

ÓSCAR VÁZQUEZ

Análisis | Obras de urgencia en la peligrosa autovía Vigo-O Porriño El Gobierno ejecuta mejoras por segunda vez en el mismo año en este trayecto de autovía, considerado oficialmente como uno de los cinco más peligrosos de España

18 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Será la segunda vez en un año que el Ministerio de Fomento aplique una mano de maquillaje a la carretera con mayor índice de siniestralidad de Galicia. Esta vez por la vía de la urgencia, e incluyendo al vial (de sólo 14,4 milómetros) entre los cinco más peligrosos de España. Hace poco más de tres meses terminaron las obras de renovación en el firme de la autovía que une los municipios de Vigo y O Porriño. El Gobierno central empleó algo más de 300 millones de las antiguas pesetas para mejorar las capas de asfalto en las curvas de este sinuoso recorrido, coronado por un total de cinco puntos negros, en los cuales se producen una media de casi 200 accidentes con heridos al año. Días antes de las pasadas elecciones de mayo, el ministro de Obras Públicas, Álvarez Cascos, accedió a revelar por fin sus planes para esta carretera. Tras su aterrizaje al frente de la cartera de Fomento, lo primero que hizo fue anular el proyecto de su predecesor, Arias Salgado, para cambiar el trazado de los tres puntos más peligrosos de la autovía. En plena campaña electoral municipal, Cascos confirmó al fin sus intenciones: el ministro pretende construir una autovía completamente nueva. En los presupuestos del año 2004, Fomento ya incluyó una partida para la elaboración de los estudios informativos y el proyecto de obra. Pero antes toca preparar el crudo invierno. En días de lluvia, la Guardia Civil y Protección Civil realizan guardias permanentes para atender las emergencias de esta carretera, que en algunos de sus tramos más sinuosos se convierte en una trampa mortal (el número de víctimas en los últimos diez años ronda ya el medio centenar). Por el momento, las obras aprobadas supondrán la rehabilitación superficial del firme y el refuerzo de la señalización, el balizamiento y las defensas de toda la autovía Vigo-O Porriño. En su explicación, el Gobierno central argumenta la urgencia porque «estas obras servirán para paliar la alta accidentalidad y la pérdida de permeabilidad y adherencia del firme de la carretera». Esta vez, los trabajos irán acompañados del mismo plan de control de velocidad que entró en vigor este año, con la instalación de varios equipos de radar, y que, de acuerdo con las estadísticas oficiales, han hecho posible una reducción de los accidentes en todo su trazado.