Fomento santifica a Castelao

GALICIA

PRADERO

Crónica Los lucenses no salen de su asombro desde que vieron un panel informativo del departamento de Cascos, en el que se eleva a los altares al insigne galleguista

15 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Las obras de reforma de las travesías que está realizando en Lugo el Ministerio de Fomento no pasan desapercibidas para los lucenses ni para los visitantes. A los atascos producidos por los cortes en la ronda de la Muralla y en la calle de San Roque, y a las dificultades para poder entrar en la ciudad, ahora hay que sumar la peculiar manera de denonimar las calles. Fomento instaló un gran panel informativo en el entorno de la estación de tren que reza: «Adecuación de antiguas travesías nacionales (N-640) en la actualidad Rúa San Castelao». Los vecinos del barrio de A Estación dicen que el Plan de Infraestructuras 2000-2007 de Cascos quiso tener un recuerdo para el insigne galleguista, dignificándolo como santo. Aunque otros, con más malicia, comentan que puede ser un acercamiento del responsable de Fomento a la España de las nacionalidades, después de los elogios que hizo a Xavier Arzalluz. El alcalde se enfada Pero fuera de los chascarrillos de la gente, los lucenses tienen otros motivos por los que acordarse del Ministerio de Fomento. El último hecho que ha enfadado a los vecinos y al propio alcalde, José López Orozco, fue el atropello de una señora mayor en plena N-VI, cuando quería acceder al parque de O Miño. La prometida pasarela que los lucenses quieren para unir la ciudad con su río está sin hacer, mientras Fomento intenta contratarla mediante negociación, al quedar desierto el concurso. Tras el accidente, Orozco envió una nueva carta a Cascos en la que le recordaba los escritos de Carreteras, uno del año 2000, donde se hablaba de la necesidad de la pasarela. Por otra parte, la ciudadanía ve en las reformas de las travesías un parche que llega demasiado tarde y unas obras que duran más de lo previsto. Lo que preocupa en Lugo son los accesos a la ciudad. Una de las viejas reivindicaciones es la construcción de un puente sobre el río. En la actualidad, la capital de la provincia sobrevive con un puente, llamado nuevo pero con casi treinta años, y otro de época romana por donde sólo puede circular un vehículo. El desdoblamiento de la N-VI para conectar la ciudad con la A-6, la creación de la ronda sur para llegar al futuro nuevo hospital, la autovía con Santiago, o un puente sobre la vía férrea son otros anhelos que los lucenses todavía esperan.