Los casos másdifíciles son los grupos de hermanos, en los que uno de ellos presenta una discapacidad o tiene más de doce años.
20 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los servicios sociales gallegos buscan familias adoptivas para quince niños, pero sin mucha esperanza. Se trata de chicos con problemas, difíciles de «colocar» por diversas circunstancias y que no encuentran un hogar. La directora xeral de Familia, Teresa Rey, asegura que las familias gallegas son «excepcionalmente solidarias», pero el problema surge cuando se suman tres circunstancias: niños con algún tipo de discapacidad, mayores de 12-14 años y acompañados de uno o más hermanos. «Cando estas circunstancias se dan por separado, os nenos sempre atopan un fogar en Galicia, algo que non ocorre noutras comunidades; o problema ven cando se unen istes tres factores», dice Teresa Rey. Y es que hacerse cargo de este tipo de niños suele acarrear problemas que no todos están dispuestos a afrontar: atención médica constante, dedicación e incluso gastos extraordinarios. De ahí que el proceso de selección sea muy minucioso: «Trátase de buscar unha familia adecuada para o neno, non ó revés», explica la directora xeral. Al final, los elegidos suelen ser padres normales, sin un perfil definido, pero «familias extraordinarias», como las define Teresa Rey. Examen psicológico El único requisito es superar un examen psicológico que determina si una pareja está preparada para asumir esa responsabilidad y que sirve para seleccionar a los potenciales padres adoptivos en los casos más difíciles. Un test bastante fiable, ya que ninguna familia ha renunciado a la custodia de estos niños especiales tras la adopción: «Hai máis fracasos cos nenos considerados normais; de feito, lémbrome do caso dunha familia que acolleu cinco irmáns á vez, ou doutra que adoptou un neno con síndrome de Down e logo pediu outro». Casos admirables que devuelven la esperanza a los quince niños que aún esperan encontrar una familia pese a las dificultades.