El vanguardista museo PS1 se inventa un arenal en plena ciudad que invita a refrescarse a los amantes de la música electrónica y del arte contemporáneo
13 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Playa urbana. En el corazón industrial de Nueva York. Para quienes no pueden escapar del asfalto y quieren combatir el calor en un contexto tan atrevido como refrescante. Cada verano el museo PS1, el más vanguardista de la ciudad, le ofrece su patio exterior a un joven arquitecto para que juegue con la imaginación y se invente una playa urbana. Los requisitos son pocos: tiene que haber agua, arena y estructuras arquitectónicas que ayuden a crear el mejor ambiente para que la gente acuda a las fiestas Warm up! (calentarse) de cada sábado. Durante julio y agosto se dan cita allí los mejores dj's internacionales del momento, que le ponen la nota musical a un museo que se convierte así en el centro de peregrinación de jóvenes dispuestos a bailar a ritmos electrónicos y a descansar entre algunas de las propuestas artísticas más interesantes de Nueva York. El Warm up se celebra de día, entre las 3 y las 9 de la tarde. El calor no importa. El pasado sábado se combatía a golpe de cerveza y chapoteo en el ambiente creado por Tom Wiscombe, ganador del concurso anual que el PS1 organiza para elegir proyecto. El que propone este artista norteamericano, Light Wing , ofrecía amplias sombras metálicas y agua fresca bajo las que cientos de neoyorquinos bailaron al ritmo del dj Plastikman. Otros muchos, para los que el calor resultaba insoportable, se escondían en el interior de un museo que nació en 1971 después de que un grupo de artistas recuperara lo que hasta entonces fuera un colegio abandonado. Las exposiciones más arriesgadas, unidas a un programa de residencia internacional de artistas lo convirtieron, con poco dinero y a golpe de boca a boca, en uno de los museos de arte contemporáneo más dinámicos e imprescindibles de la ciudad. Quizás por eso el famoso MOMA decidió asociarse con el PS1 el año pasado, ya que el antiguo colegio le estaba comiendo terreno ofreciendo muestras del arte vivo más actual. Lo cierto es que gracias al Warm up , muchos «vampiros de la noche» amantes de las fiestas nocturnas han encontrado un nuevo espacio en el que bailar pero en el que también se dejan sorprender.