El ex alcalde de Sarria mantiene el encierro para recuperar el poder

GALICIA

El PSOE y el BNG presionan a la tránsfuga nacionalista para que abandone su acta El ex regidor y siete concejales ocupan el salón de sesiones desde la tarde del viernes

05 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los concejales de la oposición en el Concello de Sarria no desfallecen en su lucha por conseguir que la edil tránsfuga Sabela Caldas (ex integrante del BNG) devuelva su acta. Como medida de protesta, decidieron encerrarse en el salón de sesiones después del pleno de constitución de la corporación celebrado el pasado viernes bajo vigilancia policial. Unos treinta agentes antidisturbios se encargaron de mantener el orden tras los incidentes ocurridos el jueves, que obligaron a aplazar la sesión. Las cosas parecían haberse calmado al conseguir el gobierno local celebrar el pleno de constitución, pero PSOE y BNG no están dispuestos a arrojar la toalla y los ocho concejales -siete socialistas y uno del grupo mixto, elegido en las listas del Bloque- cumplían ayer por la noche 36 horas de encierro. La medida ha sido duramente criticada por el portavoz del PP local y senador Fernando Carlos Rodríguez, quien acusó a los autores de la protesta de «dar un espectáculo bochornoso y que sólo demuestra la intolerancia de algunos partidos». El ex alcalde de Sarria y número uno en las listas del PSOE, Claudio Garrido, explicó la actitud que habían adoptado. «Nuestra única intención es seguir luchando para que Sarria recupere la dignidad perdida por culpa de una tránsfuga, y que, a su vez, el PP dé la cara y reconozca que gobierna en la sombra», afirmó el ex regidor. Apoyo en la calle El secretario general de los socialistas en Sarria, Miguel Ángel Fernández, mostró ayer su agradecimiento por el apoyo que les está prestando la gente. «Mientras nos sigan pidiendo que aguantemos, estamos dispuestos a resistir», anunció Fernández. En la noche del pasado viernes, fueron cerca de trescientas las personas que se reunieron en una concentración en apoyo de los concejales encerrados, acto que, según las previsiones, podría repetirse a última hora de la tarde de hoy, aunque ayer nadie había realizado una convocatoria previa de esa movilización ciudadana. Los ediles que se encuentran encerrados en la casa consistorial de Sarria decidieron que nadie, tampoco los medios de comunicación, entren en el salón de plenos. Los siete concejales socialistas y el único del BNG solamente mantienen, desde el pasado viernes, el contacto con el exterior a través de las dos ventanas del salón de sesiones que dan hacia la calle.