Alcalde por la cara

Sheila Brey PONFERRADA

GALICIA

L. DE LA MATA

Crónica | Política municipal en el Bierzo occidental Manuel Gutiérrez Monteserín, regidor de Balboa (León), juró ayer su cargo en gallego después de ser elegido por el método de la moneda al aire. Su rival pidió cruz y perdió.

04 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Balboa es un pequeño municipio del Bierzo de 484 habitantes, protegido al norte por los montes de Ancares y bien comunicado por la cercana A-6; un pueblo agrícola y ganadero (excelentes reinetas, botillos y cecinas) que en los últimos años descubrió los beneficios del turismo rural y empezó a cobrar fama por su adaptación de las tradicionales pallozas en locales de diversión varia. Balboa tenía un alcalde cartero: Manuel Gutiérrez Monteserín, un socialista que se mantuvo en el cargo a lo largo de diez años hasta que un rifirrafe interno lo apartó del poder. Por poco tiempo. En las municipales del 25-M, Gutiérrez sorprendió a la comarca toda, concurriendo en las listas del PP y pisándole los talones a su viejo camarada, hoy rival, Epifanio Cerezales. 170 (PSOE)-169 (PP), un voto de diferencia que en principio situó al socialista en la alcaldía y semanas después dio lugar a una situación estrambótica al ser anulado por la Junta Electoral Central, en virtud de un recurso interpuesto por el PP. Empate técnico Las cosas quedaron en 169-169, un empate técnico muy simple de resolver como pronto se vería. El juez de Ponferrada recurrió al viejo método de voltear una moneda al aire. Quien acierte se hace con el bastón. Monteserín pidió cara, Cerezales cruz. El euro dio unas vueltas y cayó con la efigie del Rey de España a la vista de todos. Manuel Gutiérrez Monteserín juró ayer su cargo como alcalde de Balboa. Lo hizo en gallego (mayoritario en este lugar de frontera) y defendió su honestidad, cuestionada en algunos círculos, jurando por sus hijos que nunca se apoderó de nada de forma ilegal y que en esta línea continuará en el próximo mandato. «Nunca me lleve una peseta del Ayuntamiento que no fuera mía y así será mientras sea regidor de Balboa», prometió. Fue así como se constituyó la última corporación municipal del Bierzo: tres concejales socialistas y cuatro del PP. En el pleno, que transcurrió con celeridad y sin incidentes, el popular afirmó que gobernará de forma igualitaria para todos los habitantes de la villa -«sin exclusiones, sin odios ni venganzas»- y dejó claro que las elecciones son agua pasada y que ahora lo único que quiere es olvidar este episodio y trabajar para el pueblo. Monteserín cerró su investidura con un anuncio de mayor gravedad: la próxima semana emprenderá acciones judiciales contra el secretario general del PSOE, Domingo Santín, por haberlo acusado de supuestos delitos contra la salud pública. «A causa de las difamaciones y calumnias que se vertieron sobre mí, mi familia y yo hemos pasado malos ratos, por lo que la próxima semana presentaremos una querella criminal», pregonó el alcalde. El afectado, Domingo Santín, con total tranquilidad -«no me arrepiento de los comentarios que hice en su día y si tuviera que repetirlos no lo dudaría»- y cierto ánimo conciliador: el socialista no está de acuerdo con que se hubiera desestimado el recurso presentado por su partido, pero después de todo lo vivido, lo prioritario, dijo, es que la paz vuelva a reinar.