Hace seis años se producían el 12% de las piezas y en la actualidad el doble de coches Desde 1996 se han instalado ocho nuevas factorías con 5.000 empleos
16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hace seis años, la factoría Citroën de Vigo gastaba tanto dinero en traer piezas de Francia como lo que ingresaba por exportar los coches montados en Vigo. Entonces Galicia sólo disponía de una treintena de fábricas que no eran capaces de suministrar más que el 12% de las piezas necesarias para montar un vehículo. Hoy, según los datos de PSA Peugeot Citroën, la industria instalada en Galicia produce el 60% de cada automóvil. «La mejor prueba es la tasa de cobertura. Ahora, por cada 100 euros gastados en importaciones de componentes, ingresamos 191 en exportaciones», explica el portavoz de la compañía. El milagro gallego «¡Ah, Vigo!, nuestra mejor fábrica», dice en francés Jean Martin Folz, el presidente del grupo PSA, cuando se le pregunta por las 14 plantas automovilísticas de la multinacional. Lo es. En el 2002 fue la factoría española líder en producción de coches y la segunda de Europa, después de la de Volkswagen en Wolfburg (Alemania). «El caso de Galicia es un modelo excelente del que aprender, para poder replicarlo en otras zonas de España», asegura Pedro Nueno Iniesta, el catedrático fichado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología para elaborar el Libro Blanco del Automóvil. «Sorprende cómo se han logrado frutos tan tangibles en tan poco tiempo», señaló Luis Moreno, generente del Centro Tecnolóxico de Automoción de Galicia (CTAG), el pasado lunes. Al día siguiente, Moreno explicó en Copenhage los secretos del éxito de la industria gallega, por encargo de la Dirección General de Empresas de la Unión Europea. Más de 21.000 empleados ¿Qué es lo que ha provocado esta revolución industrial en Galicia? Lo que ha pasado es que donde antes había 30 fábricas, hoy hay 60, ocho de ellas nuevas (con 5.000 empleados) y el resto fruto del crecimiento de las originarias. Donde antes había 14.000 empleados, ahora hay 21.000. La industria auxiliar de Citroën ya no se llama así. Son fábricas de componentes y el 40% de su producción tiene otros clientes: Ford, Renault, General Motors, Volvo, Volkswagen,... Aunque PSA Peugeot Citroën sigue siendo decisiva en el desarrollo de este sector en Galicia, ya hay otros protagonistas. Dalphimetal, por ejemplo, líder europeo en producción de volantes y airbag; Copo, el mayor fabricante español de espumas para asientos, o GKN Indugasa, el número uno en barras de dirección. «Hemos invertido más y generado más empleo del que iba a crear la BMW», declaró Javier Riera, hace dos años, cuando Galicia perdió la oportunidad de atraer una segunda fábrica de coches. Riera es el director de PSA en Vigo, presidente del CTAG, y la pieza clave en esta revolución. Quizás para responder al empuje del sector haya que remontarse más atrás. A 1990. Entonces, el presidente de Peugeot SA había ordenado estudiar el cierre de Citroën en Vigo y el traslado de su producción a Marruecos, donde se llegó a abrir una pequeña planta de montaje. Aquel plan nunca se hizo público, pero fue el acicate para todo el sector. Tras dos años trabajando junto a Roland Peugeot, Riera regresó a Vigo como jefe plenipotenciario en 1998. Desde entonces, en cinco años, no ha habido una sola huelga en la fábrica, ni en ninguna de las 58 grandes industrias que forman parte del Clúster del Automóvil. «Nuestra base ?dice Riera? es una flexibilidad salvaje, pero basada en un pacto con todos los trabajadores. Ellos saben antes que nadie que para que París mande aquí cada año 180 millones de euros en inversiones, tenemos que saber aprovecharlos». El resultado es revelador: de 270.000 a 496.000 coches en seis años; del 12% al 60% de los componentes de cada coche. El modelo de trabajo de las empresas del automóvil es el que la Xunta quiere para el resto de la industria gallega: cooperación, tecnología y calidad internacional. El Conselleiro de Innovación, Industria y Comercio, Juan Rodríguez Yuste, ya ha encargado al catedrático de Organización de Empresas, Jorge González Gurriarán, que diseñe un modelo teórico para implantar el método de los coches en el naval, la madera, la pesca y la acuicultura