Un encuentro de dobles en Becerreá

La Voz X. C. | LUGO

GALICIA

20 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?l abogado ourensano José Manuel Rodríguez Díaz se encontró ayer en el juzgado de Becerreá con el hombre que, desde 1996, venía supuestamente arruinánole la vida y la existencia. Era su doble quien se dedicaba a atracar bancos a diestro y siniestro por toda Galicia. Que coincidiesen no fue una casualidad. El juez de Becerreá llamó a ambos para hacer una rueda de reconocimiento en la que participaron cuatro empleados del BBV de la localidad que el 29 de septiembre del 2001 vieron como les robaron seis millones de pesetas. El letrado ourensano cargó inicialmente con las culpas, pero ya estaba acustumbrado. También le habían echado encima otros quince atracos e, incluso, lo condenaron con nueve años de cárcel, aunque finalmente fue absuelto. Situado en un callejón sin salida, José Manuel decidió ir todos los días a un notario que diese fe de que estaba en Ourense. Lo hizo en 118 ocasiones hasta que el 13 de julio del 2000 le echaron el guante por otro asalto bancario, esta vez en Caldas de Reis, sobre las ocho de la mañana. El letrado tenía pruebas: a las 8,17 había pasado por el notario. Quedó en libertad. El doble presuntamente siguió cometiendo atracos hasta que, en febrero de este año, fue detenido. Se trata de Fernando Alberto Pérez Fernández, un santiagués que conocen como el ladrón del peluquín, al que ahora el juez imputa el asalto bancario de Becerreá. «Desde febrero disfruto de la libertad de un inocente», dijo el letrado ayer tras salir de la rueda de reconocimiento a la que acudió, pese a que sus médicos se lo desaconsejaron. No conocía a su doble y como no sabía cómo podía reaccionar pidió que la Guardia Civil protegiese al presunto atracador. Le hicieron caso y en el juzgado había más guardias de paisano que en una manifa . Confianza en la Justicia «Era la primera vez que le veía. Se me vinieron a la cabeza muchas imágenes desagradables de los últimos seis años», dijo el letrado, quien añadió que seguirá confiando en la Justicia. Ahora, después de unas vacaciones, volverá a su despacho. «Soy totalmente inocente y se demostrará», dijo el doble al salir del juzgado.